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13 de septiembre de 2007

Demasiados proyectos menor libertad

Creo que estoy saturado de proyectos. ¿Quién lo dijera, que con más opciones, disminuye la tan famosa libertá? Supongo que tiene que ver con los límites y el manejo. Me explico (aunque no debería), si yo tuviera ante mí, todos los días, un teclado de piano con siete octavas, para practicar y mejorar mis habilidades ahora en deshuso, y practicara algunas horas periódicamente: al principio (el primer y tal vez segundo año) me sentiría limitado por mi torpeza, pero conforme me familiarice con el instrumento, con los sonidos que provoque presionando las teclas, con el lenguaje partitural, etc, luego de ese periodo de adaptación, empezaría a moverme con soltura, y ejercería mi libertad dentro de esos límites espacio-temporales que representa el piano.

Mientras que si yo tomara un instrumento de la orquesta por día (de los 27 oficiales), y me pusiera a practicar furiosamente hasta 18 horas seguidas con cada uno, secuencialmente, no creo que pudiera llegar a dominar, ni a ser libre en ninguno. Por lo pronto creo que la verdadera libertad se da entre límites precisos, en el dominio de esos límites y su comprensión. No en no tener límites de ninguna clase, porque eso sólo produce incompetencia y desparpajo (en los distintos oficios y prácticas, se entiende).

Paradojas existenciales mías pues.

12 de septiembre de 2007

Por y para

Yo quería argumentar con respecto a las diferencias entre las dos palabritas del título, y me eché un clavado a la Rae, para encontrarme con 27 definiciones posibles para por, y 13 en para. Obviamente no me sirven todas las definiciones porque por lo visto, la definición que aplica es situacional. Así que elegiré las que considere aptas para el caso.

Primero que nada un oscurísimo:
1. prep. Indica el agente en las oraciones en pasiva.

Luego mi elección situacional
7. prep. Denota causa. Por una delación la detuvieron. Cerrado por vacaciones.
O también, por tu culpa se cayó la taza, o eso lo hice por ti.

También encontré estas otras dos que me llamaron la atención.
11. prep. A favor o en defensa de alguien o de algo. Por él daré la vida.
23. prep. Con ciertos infinitivos, para. Por no incurrir en la censura.
(Pinchi oso conceptual)

Denotar una causa es fácil, si las consecuencias son agradables, de lo contrario es mejor la discreción al respecto por aquello de las susceptibilidades extremas y la fatal irreversibilidad temporal de nuestros actos. Mientras que con para:

Empieza con un clarísimo:
1. prep. Denota el fin o término a que se encamina una acción.
Que es mi elección situacional. Porque se puede entonces admitir que cuando dices que tal acto lo hago para ti, se diferencia direccionalmente, y el ti se convierte en fin, en lugar de causa.

Luego vienen también las curiosidades contradictorias:
4. prep. U. para determinar el uso que conviene o puede darse a algo. Esto es bueno para las mangas del vestido.
8. prep. Por, o a fin de. Para acabar la pendencia, me llevé a uno de los que reñían.
13. prep. U. con la partícula con, explica la comparación de una cosa con otra. ¿Quién es usted para conmigo?

Yo y mis ejes conceptuales, ya debería haber entendido que muchos de los que parecen límites son entidades borrosas y contrapuestas y ciertas veces, no excluyentes entre sí, y ya me pasé de espacio, etc.

8 de septiembre de 2007

Los escritores que valen

A raíz de ver anoche la de Vírgenes Suicidas, me atormentaron ciertas ideas de toda la vida y estuvimos conversándolas el resto de la noche. La niña de trece años, la que se mata primero, es la que mejor muestra el hastío de esa vida miserable, aisladas y reprimidas, pero también el de la vida en general. Le pregunté a D que ella, ¿cuándo se había dado cuenta por primera vez de que la Vida, con mayúscula, era un gran sinsentido o una gran farsa?, porque luego, ya se sabe, es una sensación intermitente tan natural y recurrente que hasta la bautizaron como bipolaridad y le asignaron el estatuto de enfermedad.

Habrá quién me diga que nada las justificaba, independientemente de las condiciones en que estuvieran, porque además, ya se sabe, hay quién tolera estóicamente situaciones peores. Pero las justificaciones las necesita quien hace un daño a otros, mayor que el que recibe él mismo, al momento de perpetrarlo... En fin, yo empaticé muchísimo con ellas, y aunque sentí gran tristeza por ese acto de autoeliminación de seres con tanto potencial, también pensé que de esa forma se habían "jodido" a sus papás, a la sociedad y a dios, similar a Gragnola en La misteriosa llama.

También pensé (aunque esto ya hoy por la "mañana"), que todas las veces que yo he tenido la sensación de que del todo, nada vale, me han rescatado grandes escritores, que aunque ya hace mucho estén muertos, desde la tumba me hacen guiños, me enteran de que tampoco en sus épocas era un lecho de rosas, y que la estupidez siempre anda rondando, pero que precisamente en ciertas elevadas y solitarias cumbres, la vida vale, todavía vale.

26 de agosto de 2007

El tiempo que no pasa volando

Hay cosas para las que quisiera tiempo. Una de ellas es esto, escribir y decir y comentar y ordenar series de letras, palabras, oraciones, párrafos, textos, etc. Otra es, por ejemplo, leer más, repetir Rayuela hasta el cansancio, leer otra vez todo Umberto Eco, pero todo, con ensayos, filosofía del lenguaje, crítica, artículos, estudios medievales y contemporáneos, novelas, etc. Leer todo Fernando Savater, todo Chomsky, todo Nietzsche, todo Kant, lo que queda de Aristóteles, y muchos, muchos más. Otras son: para jugar, para compartir, para profundizar en mis relaciones con otros y para profundizar en mí mismo. En realidad, más que tiempo, quisiera que el tiempo se detuviera en esta edad para hacerme del acervo que creo indispensable, y también de un poco del dispensable.

Por otro lado, ahora que estoy acá, y ella está allá, y siento que quisiera estar a su lado, y sé que no puedo hasta el sábado que viene, y que pasarán prácticamente seis días antes de que pueda verla, es decir, más de 120 horas o 700 minutos o 42mil segundos, desearía que el tiempo se esfumara y que cerrara los ojos hoy, y mañana los abriera en su cama para hacerle el amor entre mil sonrisas.

Ya sé. Cuando eso pase (estar con ella) voltearé hacia hoy y pensaré que sucedió en un santiamén, y que en efecto, así fue un poco como pasó. Pero eso no me consuela hoy. Hoy quiero que sea en seis días, independientemente de que en seis días piense que el tiempo voló. Creo que el tiempo sólo pasa volando en retrospectiva, y se detiene frente al futuro deseado haciéndolo ver lejanísimo. Las percepciones y las temporalidades y los conceptos que las explican, son terriblemente contradictorios.

24 de agosto de 2007

nostalgia orgullosa

Es extrañísimo. Siento una nostalgia honda como el océano, como si millones de años luz me separaran abismalmente de la persona que me hace sentir el puente humano, la compañía más linda y la menor separateness. Tengo un peso montañoso y rocoso, un ladrillo hoyo negro como la noche del cerro cuando está nublado y sin luna, en la boca del estómago. Algo que me hace añorar su compañía como ninguna otra vivencia en este mundo rata.

Y sin embargo

Sin embargo no siento verguenza de tener nostalgia, es más, me siento orgullosón. Podrá sonar contradictorio pero creo que lo que siento es justo y necesario, y aunque es doloroso, una voz interior me dice que se trata de algo bueno. De algo que me define, que me abarca y me dice quién soy y lo que me mueve. ¿Hacía falta estar tan lejos para saberlo? No. Nunca hace falta, nunca hará falta, yo no decidí ser elegido por la empresa para tomar esta capacitación en este simpático país gobernado por idiotas; pero en verdad os digo que algo andaría muy mal si habiendo venido no sintiera lo que siento.