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12 de febrero de 2013

Neil deGrasse Tyson: Aterrizando las fantasías espaciales comerciales 3m



Así que no, las empresas privadas no van a llevarnos a la luna. No nos van a llevar a marte. Lo que estaría bien que hicieran es meterse en nuestras actividades de órbita terrestre cercana. Ya estuvimos ahí, ya hicimos eso. En los años 60 la órbita terrestre cercana era la frontera. No sabíamos, bueno, ¿puede un humano sobrevivir? ¿Puede uno siquiera tragar si se está en órbita? ¿Se atoraría la saliva en tu garganta? Simples preguntas sin respuesta en ese momento. Ya pasamos eso. Ya sabemos como llegar a orbitar la tierra de cerca. Está hecho. Las patentes se están ofreciendo, se están dando, ya está -- y entonces ese sería el lugar ideal para lo retomaran las empresas privadas.

3 de febrero de 2013

Listilla y prudente

A veces le compro chocolates a Loana, le gustan mucho los de kinder, por supuesto que los huevos con sorpresa le encantan, pero a falta de huevos hay unas barritas delgaditas rellenas de chocolate blanco. De hecho, si ella pudiera se comería todos los chocolates de una cajita en una sentada, y por eso mismo se los dosificamos. La cajita trae cuatro, así que eso nos debería alcanzar para una semana, pensando en que haya un descanso un día de la semana laboral; y claro, en fin de semana la dinámica es muy distinta. Como sea, una tarde estaba tratando de explicarle la mecánica a mi pequeña. "Este es tu chocolate del día", le dije, "sólo puedes comerte un chocolate al día". Y ella: "sí, un chocolate al día" ... pausa de reflexión ... prendida de foco ... "y un chocolate a la noche, y uno a la mañana". Obvio que cuando más tarde intentó hacer cumplir su designio, y pidió su chocolate de la noche, yo le hice saber que no, que por ese día ya no iba a haber más chocolates. Supongo que si hubiera tenido una capacidad de lenguaje más articulada, y ganas de debatir, ella bien habría podido demostrar que ya no era de día, que ya no estábamos en ese día, sino en esa noche, pero todavía no domina a la perfección la capacidad chorera, y vio que mi oposición era más bien firme, así que se puso a hacer berrinche. Pero, como bien saben y aconsejan los papás veteranos, le enseñamos que "el berrinche no paga". Pero como sea ya demostró sus crecientes habilidades para torcer al sistema a su favor; lástima que el sistema seamos mi musa y yo.

En otro punto de nuestra historia personal con Loana, fuimos a la fiesta de tres años de uno de sus sobrinitos. Digo, ella le llevará cinco meses, son de la misma generación, pero es su sobrino porque es nieto de mi cuñado. Ella es su tía. Como sea, la cosa fue que el evento fue en un salón de fiestas infantiles, y había además de un gran brincolín, una gran jaula de juegos, donde los niños se podían trepar y colgar y aventar y luchar contra bolsas colgantes..., un paraíso, pues. Mi fierecilla se metió luego luego y empezó a recorrerlo sin prisas, poco a poco, a subirse con cuidado, a pasar de un lado al otro bien sentada o agarrada, es decir, con prudencia. La prueba de fuego fue cuando un par de sobrinotes suyos, unos que le llevan seis y nueve años, se agarraron a trancazos en una esquina de la jaula de juego. Era una esquina importante porque, por ahí se podía pasar a otra parte del juego. Pues bien, Loana los vio pelearse, y en lugar de seguirse y pasar como si nada, se detuvo a sana distancia y se quedó viendo la batalla. Cuando finalmente los gladiadores dejaron de dar espectáculo y se fueron cada cual por su lado, Loana, con movimientos todavía tímidos, pasó por ahí.

25 de enero de 2013

Huecos rellenados en los cuentos

Recuerdo que un amigo que tenía una hijita cuando yo era soltero y sin compromisos, es decir, casi casi el milenio pasado (naaah, pero ya tiene harto tiempo desto), me decía que su pequeña rechazaba por completo las películas viejas de Disney y solamente veía las de pixar a la fecha. "Están feas", decía esa nena cuando le intentaban poner Blanca Nieves, o La bella durmiente. Y hasta cierto punto tenía razón, no sólo las imágenes, comparadas con las que se hacen hoy en día, eran de menor calidad, sino que la edición es lenta, la trama es en algunos momentos aburrida, y las historias ponen a protagonistas pasivas y demasiado amables. Tan buenas, tan irredimiblemente buenas, tan imposiblemente y seguramente buenas, que hasta los animalitos del bosque quedaban empalagados... ¿Qué se compara todo eso con una protagonista como Rapunzel, en la última versión de ese cuento titulada Enredados? Una chica que, durante toda la primera parte es acosada por las dudas entre su deber y su libertad, entre cumplirle a su "mamá" y cumplirle a su sueño de ir a ver las luces que subían al cielo las noches de su cumpleaños. ¿Y qué tal el "heroe" Eugene?, un malandrín que sin intentar hacerle daño a la chica, intenta a cada momento zafarse del compromiso adquirido y persuadir a Rapunzel de volver a casa y dejarlo huir. ¿O qué tal Valiente, por ejemplo? Una princesa escocesa que ni siquiera piensa en casarse, es más, rechaza la idea del campeón que deberá ganar su mano; rechaza la idea de tener que casarse. Punto. Me gusta como van cambiando las épocas, y cómo mujeres librepensadoras seguramente tienen injerencia en la producción de la nueva generación de películas infantiles.

A la hija de mi amigo no le latían las pelis viejitas, pero Loana las ve sin ningún problema, es más, ha visto cientos de veces ya La cenicienta, La bella durmiente, La dama y el vagabundo, La bella y la bestia, y otras que también son de los años cincuenta del siglo pasado. Y no le aburren, no le molestan los dibujos de menor calidad, ni los ritmos, ni las escenas aburridas, ni nada. Antes se queda dormida a la mitad de Cómo entrenar a tu dragón que a la mitad de La dama y el vagabundo. Lo cual me extraña un poco porque hasta sus amiguitos de la guardería son adeptos a las novedades fílmicas. Pero quizá tengamos en casa a una amante del cine en potencia, que maś adelante preferirá los clásicos que los estrenos... (you wish)

A propósito de La cenicienta, además, Loana no se queda con la información proporcionada por el cuento, el otro día, por ejemplo, me empezó a preguntar que donde estaba el papá de la cenicienta, ¿y su mamá?, ¿y su madrastra?,¿y su nombre es La cenicienta?; es decir toda una serie de huecos que necesitaba llenar para que la historia tuviera más sentido. Entonces me puse a bautizar a los personajes, y le dije que la mamá de la cenicienta se llamaba María, pero que se había muerto cuando la cenicienta era una bebé; que el Papá se llamaba Alberto, y que se había ido de viaje de negocios, y que en ese entonces tardaban muchísimo, meses, o años en regresar de los viajes; que la madrastra se llamaba Úrsula, y que la cenicienta misma se llamaba Juanita... Mi pequeña abrió los ojos grandotes y me preguntó sorprendida: ¿Cómo mi Miss? porque una de las señoritas que la cuidan en la guardería se llama así. "Sí, como tu miss mi amor". Al poco rato dormía, quisiera pensar que soñando con Juanita, la cenicienta.

16 de enero de 2013

A una princesita enferma

Tras haber logrado una versión con tan sólo tres sílabas, con sus correcciones que hacen que todas las frases sean agudas y tengan la sílaba tónica al final, o en la tercer sílaba, decidí intentar según esa idea que traigo de las 3.5 sílabas. Pero como en español no hay ese tipo de sonidos (dejos finales que se van apagando y que son como asperezas añadidas), y las palabras en castellano suelen ser ya sea de 3 o de 4 sílabas, hice algunas versiones precisamente con 3 y 4 sílabas de las que este es el primer intento.

Todas las versiones que publicaré a continuación respetan el que sean 28 líneas, el que la sílaba tónica siempre sea la tercera de la frase, y más o menos el contenido del poema:

1. un saludo,
2. una comparación cama/cárcel,
3. un instar a mejorar y salir a pasear,
4. un cambio de persona -- de usted o vos a tú --,
5. una invitación a disfrutar de golosinas,
6. una advertencia de lo que sucedería si la destinataria del poema siguiera mucho tiempo enferma, y
7. una buen deseo

Último detalle: voy a numerar las frases, y a indicar si se trata de tres o de cuatro sílabas.

1 -(4) Princesita,
2 -(4) La visita
3 -(3) Para vos;
4 -(3) Casa y tos
5 -(3) Celda son.
6 -(3) Suerte con
7 -(3) El curar,
8 -(3) Y a brotar
9 -(4) Por el frente
10 (4) Con Clemente
11 (3) Al jardín,
12 (3) Rapidín
13 (4) Imperiosa.
14 (4) Ve, golosa
15 (4) Tu sonrisa,
16 (4) Se desliza
17 (3) A arriesgar
18 (3) Y a zampar
19 (4) Confituras;
20 (4) Y si duras
21 (4) Mucho enferma,
22 (4) Tendras merma
23 (3) De color,
24 (3) Tu candor
25 (3) Se te irá.
26 (3) Ojalá
27 (4) Seas bendita,
28 (4) Princesita.

(serie "ma mignonne")

7 de enero de 2013

El fin de las vacaciones...

Al final fueron 18 días de vacaciones, pero como hubo tres fines de semana, como el 24 y el 31 cuentan cada uno como medio día, y el 25 y 1ro tampoco cuentan, sólo tomé nueve días de los doce que me tocan. O sea que me quedan tres días de vacaciones que probablemente tome por ahí de semana santa. La primer semana, es decir la de navidad, los críos estuvieron enfermos y los tuvimos que medicar. El 24 un poco de deflox (diclofenaco) le ayudó a Lucas a no sentirse tan mal y a estar ahí caminando por la fiesta navideña y echando su relajito. El 25 le intentamos hablar a la suplente del pediatra que salió de vacaciones; nunca nos contestó. El 26 seguimos intentando y nada. Finalmente vino a la casa a ver a los niños la pediatra de la guardería y les recetó una batería de antibióticos de horrible sabor, esteroides y desinflamantes, y los pequeños salieron en unos días de su malestar. Durante la segunda semana, y preparándonos para Reyes, salimos y fuimos a varias jugueterías y centros comerciales, a caminar a un parquecito, y a La Granja de las américas (parque de diversiones temático), junto con la mejor amiguita de Loana, Geraldina.

En la granja las pequeñas vieron con entusiasmo a los pollitos, cerditos, borregos, gallinas, vacas, cabras, conejitos, patitos y caballos. Acariciaron a muchos animales, se subieron a un caballo, entraron a ver el proceso de las papas fritas y salieron con un platito de papas cada una (no que les interesara en lo más mínimo el proceso de producción), pero sobre todo, hicieron todo eso juntas. Ahora bien, mi pequeña y su amiguita cuando se juntan luego luego se coordinan, y empiezan a actuar como espejo, tose una y tose la otra, le dan ganas de hacer pipí a una, y de inmediato la otra también quiere ir al baño, una pide agua y ahí va la otra, se les antojaban golosinas al mismo tiempo, comieron de lo mismo, compartieron por turnos una pulserita, etcétera. Al final, de regreso, las dos se durmieron al mismo tiempo en el coche, lo que hizo fácil que las separáramos porque de otro modo, si hubieran estado despiertas se habrían puesto irritables y agresivas con nosotros, los papás, pero también entre ellas, como si una y otra tuvieran mutuamente la culpa de la separación, y habrían acabado llorando desconsoladas en una situación de amor y odio: no queriendo que su amiguita se fuera, pero ya enojadas entre ellas por algún golpe o jalón de pelo.

Sí, las vacaciones fueron bellas, pero también agotadoras. Cuidar niños, incluso si es entre dos, es un trabajo de tiempo completo, y no sólo de ocho horas. Además los niños se dormían cada vez más tarde... Me encantó estar con ellos, pero también ya ansiaba regresar al trabajo. Tal vez porque además de trabajar en cosas de la oficina, cuando no tengo tantas tareas pendientes también traduzco y freelanceo y escribo; en cambio con los niños en casa, sólo era cuidar niños, y cuando llegában a dormirse los dos al mismo tiempo durante la tarde, mi amada y yo aprovechábamos para dormir un ratito también nosotros.

29 de diciembre de 2012

Lucas independiente y generoso

Me fascina que Lucas, ahora que ya aprendió a caminar, no se deje dirigir hacia ningún lado, es más, si siente que lo estás llevando te retira la mano; la sacude, y se va hacia donde él quiere. Si no lo sueltas, se tira al piso, grita, demuestra su enojo y su frustración de la manera más explícita que puede. Es deliciosa su independencia, aunque uno debe siempre estar detrás de él porque, como está chiquitito y todavía su deambular es torpe y titubeante, puede caerse en cualquier momento y acabar dándose un cocote. O si estamos en un lugar público, puede pasar algún despistado y atropellarlo (cosa que le pasó el 31 en casa de sus abuelos: salió disparado de la cocina hacia la sala, y alguien bajó las escaleras sin fijarse y Lucas salió volando).

Siempre con respecto a Lucas hace un par de días llevé a cabo un experimento con el que se desea demostrar que nuestra especie tiene la generosidad y el altruismo gravados en los genes. El experimento consiste de dejar caer un objeto aparentemente por accidente, y luego hacer como que lo quiero alcanzar sin lograrlo; pues Lucas, como lo describe el relato, fue por lo que "se me había caído", lo levantó y me lo entregó todas las veces que fingí necesitarlo pero no poder alcanzarlo. Es decir que mi changuito es empático con mis necesidades, y si ayudarme está a su alcance lo hace sin buscar ningún otro beneficio. Me enterneció muchísimo que funcionara todas las veces. Por otra parte, si finjo necesitar algo con lo que él está jugando no cede, en ese momento es su juguete, y no lo entrega por nada del mundo.

Loana por su parte tiene cada vez más papitis, y juega conmigo, y me abraza, y acusa a su mamá cuando esta última hace una fechoría, etc.

20 de diciembre de 2012

Festivalito de fin de año

El último día de guardería hubo un festival al que, como era mi primer día de vacaciones, asistí para ver a mis críos disfrazados de personajes del nacimiento. Tanto Loana como Lucas, y como la mayoría de los chamaquitos, hicieron no lo que les habían estado enseñando las últimas dos semanas, sino lo que se les vino en gana. Así que cuando las "misses" (yo no sé porqué les dicen misses, ni que estuviéramos en los EU, y ¿qué no miss es equivalente a "señorita"?) los trataron de reunir para que bailaran e hicieran la representación de la pastorela, se hizo el caos.

Algunos niños se pusieron a berrear, otros corrieron a los brazos de sus papás o mamás, otros más intentaron seguir las instrucciones pero entre los que corrían y los que lloraban, confundían más a todos. Al final yo tuve que pararme en el "escenario" cargando a Loana para que al menos apareciera en la obra. Al final hubo convivio y comimos tostadas y bebimos ponche. El ponche lo hice yo, con una receta encontrada en internet, y todos los que lo probaron expresaron su agrado.

El recuerdo de ese caos infantil, no sé porqué, me llena de sensación de sinsentido.

11 de diciembre de 2012

prohibido investigar en internet

Los niños llevaban como tres semanas enfermos así que mi amada y yo decicimos llevarlos a su pediatra. Antes de eso, los estuvo atendiendo la pediatra de la guardería, que no dudo que sea buena la mayor parte del tiempo, pero en esta ocasión nomás no le atinó a lo que mantenía a nuestros críos malitos. El pediatra de cabecera, que los ve periódicamente desde que tenían una semana de nacidos, es además especialista en vías respiratorias, así que cuando revisa gargantas es certero como un francotirador. Los checó, Loana se dejó oscultar perfectamente, se portó bien, etc... Lucas se puso como energúmeno, a gritar y a moverse y a intentar pegar. Al final el Doc nos mandó a los cuatro un antibiótico que ya nos estamos tomando y todos estamos mucho mejor.

Pero en sí ese no es el tema que quiero tratar hoy. El tema es que, en cierto momento le comentamos nuestras dudas con respecto al diagnóstico de ATR de Lucas, pues ha habido según la FUNATIM un exagerado sobrediagnóstico de ese padecimiento. Parece que se puso de moda diagnosticar Acidosis, y al evaluar (el laboratorio de nefrología del hospital infantil de México, entre otras instituciones respetables) los análisis de 50 casos, como 45 estaban mal diagnosticados. Entonces pues obvio, nos quedó la duda, y buscaremos seguramente otra opinión. Pero vuelvo al pediatra, cuando le dijimos que nos preocupaba que hubieran diagnosticado mal a nuestro changuito, y le dijimos de donde venía la información (principalmente de comunicados en internet) nos regañó y sugirió no seguir investigando en internet. Demasiada información que no sabemos como manejar, parece. "Ustedes pónganse en manos del experto (en este caso nuestra nefróloga, amiga suya) y dejen de andar ahí investigando porque la mayoría de la información médica en internet es basura, sólo los va a asustar, etcétera".

Sin embargo, yo no estoy para nada de acuerdo con esa postura. Estamos en plena era de la información, tenemos acceso a internet, la wikipedia, google, etc. Lo más natural del mundo es que nosotros, hijos de estos tiempos, le pidamos información a la gran red, al oráculo contemporáneo. Y obvio, no deberíamos abstenernos. En realidad yo creo que esa es flojera de los médicos a la antigua, que para mantenerse con los tiempos actuales deberían, en lugar de desaconsejar que los pacientes o los papás de los pacientes se informen, ofrecer ellos mismos un listado de links con información correcta y digerida con respecto a enfermedades específicas. ¿Tu hijo tiene acidosis, y yo soy nefrólogo?, pues esta es la lista de links donde puedes mantenerte al tanto de a) qué es, b) cómo se trata, c) los avances que se logran en este campo con respecto a esta enfermedad, y d) estadísticas y porcentajes relevantes. Eso haría mucho más fácil todo para todos. Uno como papá del pacientito tendría como tarea dar una repasada a toda la info antes de la siguiene cita; el médico podría referir el caso y los avances a ejemplos proporcionados en la documentación, e internet sería más útil en cuestiones de salud. Pero no me gusta esa onda de "no busques y confía". Porque eso de la confianza de plano no se me da.

2 de diciembre de 2012

Más de mis hijos

Loana está grandísima, ya mide un metro con 3 centímetros, ya se expresa excelentemente, y usa términos impropios de una infanta: "descuida papá, ya me voy a poner las zapatillas, ¿eh?"; ¿de donde habrá sacado ese "descuida"? Por otro lado todavía tiene medio cuatrapeadas las nociones temporales: "¿cuando te hiciste este moretón en la rodilla?, el viernes, ¿qué día es hoy? es viernes" todo en lunes por la mañana; pero eso sí, cuando quiere algo, lo exige en ese instante y no acepta prórrogas. Por ejemplo, quiere cenar galletas con nutella y se pone a gritar que las quiere "ahora", y si le dices que en un momentito porque le estás preparando el biberón a su hermanito, responde que "no, quiero galletas con nutella ¡ahora!", e insiste hasta que obtiene lo que desea.

Otro detalle que me tiene asombrado y encantado es que no es crédula; por ejemplo, ya queremos quitarle el biberón de las noches, así que un día le dije que ya se nos había acabado la leche y que no podía hacerle su biberón... "A ver tráeme la lata papá", y yo que sabía que la lata estaba a la mitad..., en otra ocasión se despertó en la mañana con ganas de hacer galletas, era muy temprano y mi musa le dijo para quitarle la idea y poder seguir durmiendo que ya no había harina; "Sí hay, ahorita la traigo". Afortunadamente en el camino se le atravesó una bolsa de platanitos deshidratados o algo así, que le hicieron olvidar el impulso galletero. Pero el último y definitivo síntoma de que ya es una niña grande y que no tarde en dejar el nido, es que ya avisa y hace pipí y popó solita en el baño... Ya no usa pañales ni para dormir. Ya dejó para siempre esa etapa en la que yo le limpiaba la coliflor varias veces al día, y sí, estoy feliz por ella, pero no dejo de ponerme nostálgico porque definitivamente ya no es una bebé, ya es toda una princesita.

Lucas por su parte ya camina muy bien, con gruñidos y gritos y gestos se da a entender perfecto; ya duerme casi toda la noche, y tiene una motricidad y habilidades físicas impresionantes. Es un atrevido - atravancado y un loco, pero además tiene la cualidad de ser simpático, de conquistar a quien sea que ande a su al rededor. Todo empieza con una sonrisa tímida, y ya que captó la atención de su víctima empieza a hacer ruidos con tono de pregunta: "¿baaaa?", "¿bu-tiii?", etcétera. Luego hace alguna gracia, como señalar hacia arriba, o algún gruñido, o sarandear el barandal de su cuna; y si finalmente el hechizado se acerca más le sonríe francamente, y luego le da los brazos para que lo liberen de la cuna. Tiene instinto conquistador mi pequeñuelo, y sus habilidades no harán más que aumentar.

Platicando con una compañera del trabajo le dije que me sentía muy afortunado de haber tenido a mis pequeños a esta edad, es decir a mitad de mis treintas, porque veo a los chavos de entre 18 y 28 que tienen hijos hoy en día, y no les ponen atención a sus críos, no los cuidan, no los entienden, no los observan ni escuchan, no los ven crecer ni aprender. Yo sí, y eso me fascina, y los adoro, y los voy a cuidar muchísimo.

23 de noviembre de 2012

Savater y la "piratería" (8 de 13)

¿Qué quiere decir eso?, que una vez cubierto el costo marginal mínimo de hacer una copia con medios caseros, y vendiéndolo a una fracción del precio original, sigue siendo un negocio rentable. Que reproducir el producto digital no cuesta nada. Entonces ¿por qué le vamos a creer a las casas productoras, que además tienen medios de producción masiva y pueden sacar quinientas mil copias o más en una semana, que el precio justo es el que ellas ponen?, ¿cómo creerles que no nos están robando? en este punto sostengo que mientras más necesidad se tenga, mientras que el sueldo de alguien deba usarse para comida, renta, luz, gas, agua, ropa, y demás necesidades básicas y le quede a uno menos para gastar en entretenimiento y cultura, menos grave es este tipo de robo.

Así que vamos a sumarle: En primer lugar Robar archivos digitales es el menos grave de los robos porque no se despoja al dueño del archivo para obtener una copia, ni cuesta nada extra ni hay materiales ni mano de obra (costos) involucrados. En segundo lugar, se le esta robando a aquellos gigantes que quieren robarnos con precios exorbitantes por la cultura y el entretenimiento, y se les afecta poco porque de todos modos hay muchísima gente que sí compra los productos originales (y me río de ese argumento de que por culpa de la piratería no se ha hecho una buena producción artística en los últimos 15 años, ha habido buenas obras, buenos libros y excelente música, que no hayan surgido otros Beatles no es por culpa de la piratería). Y en tercer lugar, quienes compran o descargan productos piratas, al menos acá en el tercer mundo, lo hacen porque sus necesidades se comen todo su salario y no pueden gastar las fortunas que los corporativos quieren cobrar por los trabajos digitales "artísticos". Así que a final de cuentas, la naturaleza menos grave, más las víctimas más grandes y menos afectadas, más el robo hecho más por necesidad que por ambición. ¿Y quiere Savater comparar eso con un político que en lugar de pagar lo que cuesta una obra de infraestructura como un puente, prefiere ahorrarse unos millones y robárselos, con las posibles consecuencias asesinas que eso conlleva? Pues no estoy de acuerdo mon filosophe.

14 de noviembre de 2012

La conjugación correcta

Loana me ha enseñado la verdadera conjugación del verbo poner en pretérito perfecto simple para las primeras dos personas del singular. La conjugación correcta es como con comer, yo comí papas, tú comiste alcachofas; o como todos los verbos en er regulares, yo leí un libro, tú leíste unos subtítulos, me mecí en una hamaca, tú meciste al niño, perdí mi credencial, bebí un copa de vino, tosiste, corrí hacia tu cuarto, te sorprendiste al verme, prendí la luz, pero te escondiste muy bien, etcétera. Es decir, los verbos regulares terminan en i-tilde para la primer persona del singular, y en iste para la segunda. Entonces, ¿a quién se le ocurrió que se dice "puse" y "pusiste"?

Mi pequeña no sabe de excepciones arbitrarias y perniciosas, así que me dice "ya me poní mis zapatos" o "¿ya poniste la película?". Y ese es tan sólo un ejemplo del modelo lógico de su gramática interna, sabe sin poder explicarlo en términos sintácticos, que poner es un verbo, que es de los que acaban en er, y por lo mismo le aplica automáticamente la regla de todos los verbos de esa clase. En mi caso, considero que ella tiene razón, no existe en el español otra palabra igual a poní o poniste, o sea que no se trata de una excepción para evitar alguna repetición o duplicidad ni nada por el estilo; seguramente es una de esas excepciones que algún poderoso o algún rey de esos que dictan pautas de lo correcto e incorrecto, hizo por razones supuestamente estéticas.

5 de noviembre de 2012

Cómo embucharle el ateísmo a los demás (1 de 4)

Nuevamente una traducción, en cuatro partes. Me gustó porque usa de manera divina el sarcasmo. Una chica atea que propone 10 actividades para empujar el ateísmo a las mentes de nuestros familiares y vecinos y conciudadanos. ¿Ya dije que es sarcasmo? Sí, entonces cualquier explicación está de sobra, el link a su post original está aquí: link

Cómo embucharle el ateismo a la gente hasta por las narices

Aquí Christina...

Todos hemos oído la frase: “¡Ya deja de embucharme el ateismo hasta por las narices!” dicha por no-ateos. También hemos escuchado: “¡Deja de embucharme religión hasta por las narices!” de parte de otros.

Esa es una frase figurada. Significa algo así como: “¡Deja de imponerme tus creencias de un modo amenazador, hostil, opresivo, o ineludible!”

Bueno, ¿y qué tal si queremos embuchar el ateismo hasta por las narices de algunos cuantos?

Aquí hay algunas sugerencias, en formato de 10 fáciles pasos.

1. Persigue a tu familia: Es fácil embuchar el ateísmo hasta por las narices a los miembros de la familia. Haz de tu familia una audiencia cautiva, especialmente a los niños. No dejes que tus niños cuestionen el ateísmo. Prohíbeles ir a la iglesia o a jugar con niños religiosos. Negocia con privilegios importantes como el tiempo en la computadora o el tiempo con los amigos para usarlos de premio si van contigo a juntas ateas. Hazles saber que ningún teísta puede ser miembro de tu familia. Enséñales que todos los teístas carecen de moral. Niégale tu amor y afecto a tus hijos teístas. Castígalos severa y físicamente si los descubres leyendo cualquier material teísta o entrometiéndose con cualquier cosa teísta.

27 de octubre de 2012

Basura que todavía no es basura

Loana crece y crece, ahora cumple 3 años ya, y es encantadoramente habladora, preguntona, contestona, caprichosa, enojona, exigente, contreras, berrinchuda, curiosa e inteligente.

Hay días en que me enternece por completo con una frase, una oración simple y al mismo tiempo llena de verdad, una pregunta, algo que me deja pensando en como se va entendiendo poco a poco el mundo y como, aún cuando en esa visión primaria de la realidad hay muchísima verdad la vamos dejando a un lado por otra visión más poética y menos verdadera.

Hace como una semana, por ejemplo, estabábamos en casa de los abuelos y me acompañó a la habitación de su tía Elvi mientras yo cambiaba a Lucas, y entonces encima del escritorio de la tía se encuentra con uno de esos Carlos V delgaditos, de presentación como de la mitad de los que había cuando yo era niño; Loana sabe que no debe tomar golosinas, a menos que se le de permiso, y además sabía, ese día en particular, que no podía comer chocolate pues acababa de estar malita del estómago.

Entonces tomó el Carlos V entre sus dedos, lo miró por un lado y por el otro (supongo que para verificar que estuviera cerrado), y yo sé que ella sabía lo que era porque ya antes, otro día, se había comido uno, entonces me lo muestra y me pregunta: Papá, ¿qué hay adentro de esta basura? Gong, Tuuu-uuuUU.

18 de octubre de 2012

¿Filosofía Vs Ciencia? un no-debate (9 de 10)

Continúo con el debate publicado en The Guardian sobre filosofía versus ciencia.

Lawrence Krauss: Bueno, ciertamente estoy disfrutando la conversación, que es aparentemente el “porqué” estoy participando en ella. Sin embargo, sé que mi disfrute sale de procesos estructurales que hacen disfrutable para los seres humanos enredarse lingüística y filosóficamente. Supongo que tendría que voltear tu pregunta y preguntarte ¿por qué (¡si me perdonas la pregunta “porqué”!) crees que cosas como el amor nunca van a ser reducidas al disparo de neuronas y las reacciones bioquímicas? Para que ese no fuera el caso, tendría que haber algo más allá de lo puramente “físico” que gobernara nuestra conciencia. Supongo que yo no veo nada que sugiera que ese es el caso. Ciertamente, ya entendemos muchos aspectos del sacrificio en términos de biología evolutiva. El sacrificio en muchos casos, es bueno para la supervivencia de un grupo o familia. Tiene sentido evolutivo para algunas personas, en ciertos casos el actuar de modo altruista, si la propagación de genes dirige la acción en una dirección básica. No es un gran paso imaginario el esperar que algún día seremos capaces de desglosar desde esas acciones sociales, estudiadas a escala macro, hasta reacciones biológicas a escala micro.

En un sentido puramente práctico, esto podría ser computacionalmente demasiado difícil de hacer en un futuro cercano, y tal vez siempre lo sea, pero todo lo que sé sobre el universo me vuelve tímido al momento de usar la palabra "siempre". Lo que no es gobernado por las leyes de la física es, de algún modo, inevitable. Así pues, ahora mismo, no puedo imaginar el que yo pudiera determinar computacionalmente el movimiento de todas las partículas en la habitación en que estoy respirando este aire, de modo que debo usar cantidades promedio y hacer estadísticas para poder computar comportamientos físicos. Pero, algún día, ¿quién sabe?

9 de octubre de 2012

¿Filosofía Vs Ciencia? un no-debate (1 de 10)

Hace no mucho, gracias a Tonatiuh Diaz Alegría, AKA Tonatiuh malvado, leí un debate en el que participaron el filósofo Julian Baggini y el físico teórico (científico) Lawrence Krauss. A mí me pareció más o menos interesante, porque la ciencia es en sí amor al conocimiento, es decir, es filosofía; así que para mí no había en realidad ningún debate. No es que la ciencia vaya a colonizar todos los campos del conocimiento humano, desplazando poco a poco a la filosofía hasta volverla irrelevante, sino que para mí la ciencia es la nueva cara de la filosofía y no me preocupa en lo más mínimo que dentro de no mucho también se ocupe de moral y política; si prevalece esa base de "amor por el saber" pues ¿qué más da? Como sea, voy a publicar aquí en el blog en 10 partes a continuación (y para recuperar los posts perdidos), la traducción que hice de ese debate.

Filosofía Vs Ciencia: ¿Cuál de las dos puede responder a las grandes preguntas de la vida?

El filósofo Julian Baggini teme que, según vamos sabiendo más y más sobre el universo, los científicos cada vez están más dereminados a poner su marca en otras disciplinas. En este debate, reta al físico teórico Lawrence Krauss con respecto a una 'expansión excesiva' entre sus colegas.


30 de septiembre de 2012

¿Apostarle a la baja?

Hace no mucho, un conocido que acaba de tener a un bebé (bueno, el bebé lo tuvo su esposa, pero él es el papá), fue protagonista de una escena que escandalizó mucho a mi musa, y cuando ella me contó a mí, yo también me escandalicé un poquitín. La cosa fue que nos vinieron a visitar y el bebé se puso a llorar de hambre, y se pusieron a prepararle un biberón. El niño tenía como un mes, o tal vez dos meses, pero no más, y sucedió que uno de los papás vertió el agua en el biberón, y sin calentarlo ni nada le echó la leche en polvo, lo cerró, lo agitó, y lo puso en la boca del chamaco. Mi compañera les dijo que no fueran salvajes, que le calentaran tantito el líquido, y la respuesta fue que no, que así era mejor, porque si en una de esas estaban en un lugar en que no hubiera microondas ni medios para calentar la leche, el bebé ya iba a estar preparado para tomársela así y no sufriría, en cambio, si siempre le calentaban la leche, llegada la emergencia, sí sufriría (estoy seguro de que no usaron el término 'emergencia', pero no estoy haciendo una transcripción, sólo estoy narrando aproximadamente lo que después me fue platicado).

Mi amada no quiso discutir más, sin embargo después platicándolo conmigo, hizo evidente su desacuerdo. No podía explicarse ese "apostarle a la baja", porque si en una de esas hubiera una situación en que no se le pudiera calentar el biberón al niño, pues ni modo, será la excepción, y el bebé podría sufrir, es cierto, pero sería sólo por un momento, en lo que se regresa a la civilización, y más que sufrir se trataría de una incomodidad; excepto si resultara que hubiera empezado el apocalipsis zombie, o que hubiera una guerra termonuclear, o alguna de esas catástrofes globales del cine distópico gringo en las que se acabara para siempre la electricidad y cualquier otro tipo de energía y resultara imposible calentar el biberón. Es decir, en realidad no tiene sentido "apostarle a la baja" excepto si la carencia de electrodomésticos y/o de gas se volviera la norma, en cuyo caso ya no se trataría de una previsión sino de lo inevitable y necesario; ya no sería "apostarle a la baja", sino adaptarse a una nueva realidad.

Yo tampoco estoy de acuerdo con "apostarle a la baja". En primer lugar porque la situación excepcional de que no haya microondas o electricidad o gas, etcétera, me parece extremadamente improbable, tanto que es prácticamente irrelevante. En segundo lugar, porque la infancia temprana, el ser bebé, es un periodo cortísimo y no algo que vaya a durar toda la vida; lo que significa que uno va a calentar biberones a lo mucho tres años y ya después habrá otras comidas, vasos, bebidas frías, etcétera. Y en tercer lugar, porque no veo a mi conocido y a su esposa haciendo eso mismo para ellos mismos y comiéndose las cosas crudas, o frías, o sacadas directo del refrigerador, etcétera; es decir, ¿qué tal que un día no tienen para calentar su guiso, o su sopa, o su carne, ¿no sería mejor que empezaran a comerse todo frío, por si en una de esas tuvieran la desgracia de estar donde no puedan calentar su comida? ¿Ah, verdad?, ¿pero al bebé sí?, chialerghs.

21 de septiembre de 2012

¿Por qué ser felices cuando podrían ser interesantes?

Siguiendo la tradición de los videos con transcripción traducida, acá está este de un gran sabio contemporáneo: Slavoj Zizek.



¿Saben?, la felicidad es para mí una categoría muy conformista. No entra en el cuadro. Hay una seria desviación ideológica al principio de una famosa proclamación de independencia -- ya saben, la búsqueda de la felicidad... Si hay un sentido en el psicoanálisis, es que la gente no quiere o desea realmente la felicidad, y yo creo que está bien que así sea.

Por ejemplo, seamos serios: cuando ustedes están en un esfuerzo creativo, en esa hermosa fiebre --"¡Dios mío, estoy en algo importante!" etcétera --, la felicidad no entra ahí. Ustedes están listos para sufrir. Algunas veces los científicos -- leí sobre historia de física cuántica o antes de la radiación -- estaban incluso listos para considerar la posibilidad de que morirían debido a la radiación y etcétera. La felicidad es, para mí, una categoría inmoral.

Y también, en realidad no queremos obtener lo que creemos que queremos. La clásica historia que me gusta, el escenario tradicional del macho chovinista: Estoy casado con una esposa, la relación con ella es fría, y tengo una amante, y todo el tiempo sueño, "Dios mío, si mi esposa desapareciera...", no soy un asesino, pero por decir algo, "eso me abriría a una vida nueva con mi amante". ¿Saben lo que cualquier psicoanalista les dirá que pasa con frecuencia? Cuando, por alguna razón, la esposa se va, se pierde a la amante también.

Ustedes pensaban "eso es todo lo que quiero". Cuando al fin lo tuvieron enfrente, se dieron cuenta de que era una situación mucho más compleja, donde lo que querían no era de verdad vivir con la querida sino mantenerla a distancia como objeto del deseo sobre el cual soñar. Y esa no es una situación excesiva. Yo afirmo que así es como funcionan las cosas. En realidad no queremos lo que creemos que deseamos.

12 de septiembre de 2012

John Cleese habla de creatividad 7



(12:48)Ah, existe otra, sólo una cosa, otra que puedo decirles sobre la creatividad.

(12:54)Existen ciertas condiciones que hacen más probable que ustedes logren meterse en la modalidad abierta, y que suceda algo creativo.

(13:05)Muy probablemente... no pueden garantizarles que algo vaya a pasar. Ustedes pueden sentarse por horas como le hice yo el martes, y nada.

(13:11)Nada de nada

(13:12)Pura madre

(13:14)Ni siquiera un cacahuete

(13:16)Sin embargo puedo al menos decirles cómo meterse en la modalidad abierta. Necesitan cinco cosas:
1. Espacio
2. Tiempo
3. Tiempo
4. Confianza
5. una cintura de 22 pulgadas

(13:38)Disculpen, mi mente estaba divagando. Me metí en la modalidad abierta muy rápido. En lugar de una cintura de 22 pulgadas, ustedes necesitan humor. Les ofrezco una disculpa.

(13:50)Empecemos con el espacio: no pueden volverse juguetones y por lo tanto creativos si están debajo de sus presiones usuales, porque para enfrentarlas deben estar en la modalidad cerrada.

(14:02)Así que deben crear un espacio para ustedes lejos de esas necesidades. Y eso quiere decir que deben aislarse.

(14:12)Deben hacerse de un espacio tranquilo para ustedes donde no serán molestados.

(14:19)Siguente: Tiempo. No es suficiente con crear un espacio, deben crear su espacio por un periodo de tiempo específico. Ustedes deben saber que su espacio va a durar exactamente hasta (digamos) las 3:30, y que en ese momento su vida normal va a volver a empezar.

(14:35)Y es sólo teniendo un momento específico en que su espacio empieza e igualmente un momento específico cuando termina su espacio que ustedes pueden aislarse de la modalidad cerrada de diario en la que todos operamos habitualmente.

(14:51)Y nunca me había dado cuenta lo vital que eso es hasta que leí un estudio histórico sobre el juego escrito por un historiador holandés llamado Johan Huizinga en el que dice “El juego es distinto de la vida ordinaria, tanto en cuanto a su lugar como en su duración. Esta es su característica principal: su aislamiento, su limitación. El juego empieza y entonces (en un momento dado) se acaba. De otro modo no es juego”

(15:25)Así pues combinando los dos primeros factores creamos un “oasis de calma” para nosotros poniendo las fronteras de espacio y tiempo.


3 de septiembre de 2012

Papitis y mamitis

En los últimos días Loana ha tenido papitis, se me abraza, se me encima, quiere que yo la bañe, que yo le de su biberón (sí, es una consentidota y todavía se echa algunas onzas de leche en biberón), que yo la acompañe, que yo la peine, etcétera. Digo, a veces cuando la contrarío o la castigo se enoja conmigo, y me dice que ya no me va a querer, que ya no me va a dar de sus dulces, que ya no se va a bañar conmigo, y toda una serie de amenazas y comentarios que sé que son por enojo, y que no tienen verdaderamente sustento ni serán cumplidas/os. Hay veces en que para castigarme (seguramente porque me porté mal con ella) me corre de su lado y le pide a mi musa que sea ella la que la peine o la que la vista o la que la apapache, pero últimamente han sido muchas menos veces.

Por su parte Lucas tiene mamitis/carmelitis/juanitis, Juanita y Carmelita lo cuidan en la escuela, y cuando mi musa y yo vamos a recogerlo y le damos los brazos para que se venga hacia nosotros, el muy pícaro se voltea, nos "ignora" y se abraza fuerte de sus "misses". Ya cuando llegamos a casa no quiere estar con nadie más que con mi compañera, y si en una de esas me lo pasa para entrar ella al baño o alguna otra cosa, Lucas se pone a berrear como si lo hubieran abandonado en una canasta frente a algún orfanatorio. A veces no está mamá, y yo los cuido a los dos, y entonces juego con Lucas y se ríe y se la pasa bastante a gusto conmigo... Claro que Loana se encela y también se acerca y se encima y juega y demanda su parte de atención; con lo que a veces saca de quicio a Lucas y este se pone a gritar y a hacer corajes. De cualquier forma, en cuanto llega mi amada el ingrato exige irse con ella.

25 de agosto de 2012

Carácteres innatos

Yo creía antes que cuando un niño nacía era una especie de tabula rasa, de pizarrón en blanco, que conforme crecía se iba haciendo la personalidad dependiendo del entorno en el que hubiera nacido, del ejemplo de sus padres, de la circunstancia en su al rededor, etcétera. Esa visión ha cambiado bastante ahora que he visto desarrollarse a mis dos pequeños. Es decir, sí, el entorno, los papás, y lo demás influye, moldea, limita, potencia, y demás, sin embargo, los niños ya vienen con un carácter innato, es una especie de chip previo, algo a lo que tal vez haya que dirigir y darle forma, pero ya existe, y de ninguna manera se puede pensar que venga en blanco.

Loana y Lucas son muy diferentes en cuanto a ese carácter innato, Loana es más tímida, más introvertida, más femenina en mucho sentidos, más rebelde, más confrontativa; mientras que Lucas es enojón, protestón, gruñón, y al mismo tiempo coqueto, sonriente, a pesar de no hablar se da a entender perfectamente, si no le gusta no se deja, etc. Loana no aprendió a pararse sino como hasta el año de vida, a caminar al año dos meses; Lucas se para desde los siete meses, y ahora que tiene nueve ya empieza a caminar. Son bebés, sus papás y demás familiares circundantes somos los mismos, tienen genes similares, y sin embargo ya traen carácteres extremadamente distintos entre sí.

Así que ese mito de la tábula rasa es eso, un mito. Todos los seres humanos traemos los rasgos distintivos de nuestro carácter de nacimiento. Tal vez mientras crecemos puedan moldearse, tal vez uno que es muy corajudo pueda percatarse y decidir reprimirlo, tal vez conforme se desarrolla uno pueda modificar la dirección del tronco (usando la metáfora de un árbol), pero hay impulsos y detalles que no van a cambiar aunque uno quiera, o aunque los demás quieran. Supongo que las lecciones son: 1. Mucho de lo que somos ya venía cuando nacimos; 2. La sociedad nos presiona para modificar quienes somos, y hay cambios posibles, pero solamente en la superficie; 3. Llegado un punto los cambios sólo se pueden hacer voluntariamente, no por presiones u obligaciones. 4. Hay que dejar que los niños desarrollen su propio carácter y tal vez sólo intentar moldear esos aspectos que los van a perjudicar más a ellos si no liman sus propias asperezas.