3 de octubre de 2012

De cafés a cafés a cafés

En mi casa tomamos café todos los días. En la mañana y en la noche, y ya tiene tiempo que lo compramos en grano, porque hace un par de años adquirimos un molino y nos gusta mucho el aroma del café recién molido. Antes lo comprábamos en un cafecito cerca de casa, pero hace como tres meses empecé a comprarlo en el Starbucks, ya sé, es más caro, y en realidad no me seduce esa onda de marketing de la franquicia gringa según la cual al comprarles también estoy siendo filántropo, ayudando al planeta, etcétera. No les compro el supuesto karma positivo que le quieren sumar al sobreprecio que me hacen pagar, no, pero sí he constatado que tienen un mejor café.

De hecho, hasta hace no mucho yo bebía café y sí, alguno me parecía demasiado amargo, otro demasiado quemado, otro demasiado viejo, otro demasiado terroso, etcétera, pero en ningún caso el sabor ni la calidad eran suficientes para disuadirme de beber una taza de café. Pero desde que empecé a comprar el café en Starbucks me he vuelto quisqulloso,
si un café no me parece bueno lo dejo, o bien lo uso para pasarme bocados de pan dulce, o alguna otra cosa. Por otro lado, empecé a apreciar la calidad del café de modos mucho más sutiles, empecé a sentir el equilibrio en un café con un tueste perfecto, con un sabor no tan amargo pero tampoco tan suave, algunos tienen toques achocolatados o avainillados, etcétera.

Así que fui comprando cada una de las mezclas de Starbucks y cada una me supo diferente y al mismo tiempo deliciosa, mis preferidas son Kenya para americano suave, Verona para expresso, y Sumatra para americano fuerte. Por otro lado, hace no más un mes probé una mezcla de aniversario "aniversary blend" que me supo increíblemente bien, esa fue como la cima de mi experimentación estarbuckera, y ahí fue cuando ya de plano me casé con la marca. Y ni qué hablar, comparo con el café veracruzano, con el oaxaqueño, con el que sirven en el oxxo o el 7eleven, y me doy cuenta del bajón. Y ya ni hablemos del café instantáneo, al que le huyo como si fuera el diablo en persona. A ver ahora que salgan las mezclas navideñas si alguna le gana a la de aniversario. Como sea, siempre es un placer beber una taza de buen café bueno.

2 comentarios:

Guadalupe Covarrubias Larios dijo...

Y que opinas del illy?

persona.vitrea dijo...

Illy es buen café (aunque no lo he probado últimamente), sin embargo no he visto que vendan Illy en grano, ya viene molido, y eso demerita... En realidad para que el aroma del café esté completo y puedas apreciarlo en su totalidad se debe moler cuando mucho 24 horas antes de usarlo.