9 de diciembre de 2012

Un idiota Vs los veganos (7 de 7)

Ahora bien, si se fuera a hacer una legislación que incluyera a todos los seres animados, ¿cómo les vas a ir a reclamar que no están cumpliendo ya no tanto la clausula de "no matar" a otros seres animados, sino la de respetar los territorios, o la de reproducirse hasta cierto punto y no más, o la de no lastimar violentamente a los humanos vestidos de veterinario? Bah, si dentro de nuestra misma especie no han logrado los veganos, por más evangelización e inquisición, convencer a los demás de que por echarse un bistec están siendo unos miserables malvados imperdonables inmorales; ¿convencer ahora a las demás especies? Seguriiito, pasado mañana, lo resuelvo en 15 minutos...

Pero además tengo otra postura más, y es la siguiente. ¿No quieres comer carne ni ningún producto procedente de animales? Perfecto, tú come lo que quieras, es más, estoy dispuesto a acompañarte de vez en cuando y pedir cosas vegetarianas en los restaurants o hasta a cocinar en mi casa platillos vegetarianos para ti, mi invitado, por solidaridad con tu hiper-sensibilidad. Hasta ahí todo bien, puedes incluso platicarme tus motivos, tus razones, tus sentimientos hacia los demás seres animados, puedes narrarme como fue tu cambio hacia el vegetarianismo, y describirme con lujo de detalle el holocausto diario de reces y pollos y cerdos, etcétera.

Yo hasta podría ser tan educado como para escucharte sin objetar en nada. Pero por ningún motivo ni en ningún momento pretendas que yo tenga que adoptar tus creencias o tu sensibilidad al respecto. En el momento en que quieras imponerme una visión, una creencia, una sensibilidad, en el momento en que empieces a juzgarme por no ver las cosas como tú, en el momento en que empieces a invadir mi territorio y a decirme que si sigo así mi espíritu o mi alma o mi integridad están en riesgo, en el momento que eso pase, prepárate porque estoy dispuesto a defender mi espacio de cualquier fanático religioso inquisidor que quiera condenarme por no formar parte de su fe. La convivencia se basa en la aceptación del otro con sus diferencias, en cuanto empieces a desdeñar o intentar humillar mis diferencias, por más "razones" que creas tener, estás rompiendo la convivencia.

1 comentario:

Juan Ramón Castillo dijo...

me sumo con entusiasmo a cuantos idiotas surjan, siguiendo ese modo de reflexionar.