3 de febrero de 2010

Descanse en paz maestro Zinn

Recuerdo que cuando leí Las venas abiertas de américa latina me conmovió profundamente, me dolió tanto lo descrito por Galeano en ese libro que me amargué un poco, esa lectura empañó e hizo ligeramente áspero un idilio que estaba viviendo porque ya no pude aislarme en ese pequeño mundo de amor que se me ofrecía sin ver de frente al presente latinoamericano en este mundote terrible con ese pasado oculto por los libros de historia oficial; y como las injusticias de hoy son continuación de las de ayer, y como en ese ayer parecían más fáciles de detener que hoy pero por distintos cálculos (errados), presiones (externas) y corrupciones (internas) se perpetraron de todos modos y nuestros países latinos de México para abajo quedaron jodidos pero nada radiantes ni viceversas. Pero sobre me dolió el final, con ese tono esperanzadoptimistalentador y glorioso sobre el Chile de Allende que luego la infamia pinochetera acalló. Infamia que hoy por hoy vuelve a gobernar ese alargado país del cono sur.

Posteriormente leí A Peoples History of the United States de Howard Zinn, y me desgarró de modo similar, entendí que no era el pueblo gringo el malo, ni el país como entidad abstracta, y ni siquiera los gobernantes o dirigentes en sí. Lloré con la descripción del despojo y la colonización por la fuerza de las tierras de los indígenas, con el secuestro, la importación y maltrato de esclavos, y con otros capítulos especialmente tristes en los que se apagaron luchas sociales que parecían prometedoras. Pero también me entusiasmé con la reivindicación negra de los setenta (apenas hace 40 años), con el feminismo de post-guerra mundial (apenas hace 70), etc.

A diferencia de Galeano, me volví fan empedernido de Zinn, cada que salía algún artículo dél lo leía, compré más libros suyos que todavía no leo, y junto con Chomsky me parecía el dúo dinámico del pensamiento crítico más avanzado y más preciso de la actualidad. Ahora, tras la muerte de Howard hace una semana me siento desconsolado. Aunque nunca lo conocí en persona lamento profundamente que se nos fuera, su libro es uno de esos que cambiaron mi vida. A cualquiera que logre obtener una copia de su obra más famosa, ya sea en español o inglés, le aconsejo fervientemente que lo devore y lo preste y lo represte y lo vuelva a prestar. Le deseo larga vida y mucha difusión a su profundo y documentado A People's History of the United States. Me entristece que vayan desapareciendo los gigantes de nuestros días pero somos mortales, ¿qué se le va a hacer?

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