22 de agosto de 2012

Malditos laboratorios con gente inexperta

Hace un par de meses le empezaron a salir unas ronchitas en el cuerpo a Loana, y en ciertos momentos eran ronchotas, como ampollas rojas, y le cubrían partes enteras del cuerpo, y por supuesto le daban comezón, lo que empeoraba la situación. Así que mis papás la llevaron con la alergóloga. La especialista le mandó algunas cremas, unas medicinas, un jabón de baño especial, y unos análisis de sangre que tenemos que llevar para la próxima cita (que fue necesario cambiar de fecha porque le acabamos de hacer los análisis a nuestra bebota y nos entregarán los resultados hasta la segunda semana de septiembre).

Son análisis de inmunoglobulinas. Un montón de estudios, todos de zopetón, y ya teníamos que hacérselos, así que le pedí a mis papás que me acompañaran a llevar a mi hija, y el jueves pasado fuimos al laboratorio que nos recomendó la doctora (Olarte y Akle). Loana contentísima de ver a sus nonnos (nonno es abuelo en italiano), jugando con ellos, pidiendo su biberón porque tenía mucha hambre y no entendía porqué no le habíamos dado nada de comer hasta entonces, y finalmente le tocó el turno de entrar a que le sacaran las muestras. Yo entré con ella, por supuesto, y presencié la peor sacada de sangre que he visto en mi vida. Sí, incluso peor que en el Hospital Infantil Privado.

Entramos mi cría y yo, junto con dos mujeres vestidas de bata. Primero acostaron a mi pequeña y me pidieron que la inmovilizara, cosa que hice, y una señorita que tenía pinta de aprentiz tomó el bracito de mi princesa y le clavó la aguja, por desgracia la aguja no entró en la arteria y entonces, con la aguja clavada en el brazo, la laboratorista estuvo meneándole, clavándola y sacándola repetidas veces, hasta que tras un rato, y después de muchos intentos dio con una vena. La presión era baja y sólo alcanzó para dos tubitos de ensayo, de un total de nueve que se tenían que llenar... Mientras tanto Loana en un grito la pobrecita, sin poder moverse pero desgarrándose minuciosamente las cuerdas vocales.

Al ver que no iban a poder sacar más sangre de ese brazo, la tipa que se veía más exerimentada me pidió que la sentara en mis piernas y la abrazara en lo que ella le sacaba sangre del otro brazo. Esta última laboratorista sí encontró un punto con buena presión, y de inmediato llenaron los siete tubitos de ensayo faltantes con sangre de mi chiquita. Sin embargo, cuando le sacaron la aguja del brazo a mi pequeña y le pusieron el algodón, la sangre no dejo de salir, se empapó el algodón y se hizo un charquito sobre un cojincito que había sobre la mesa antes de que lograran detener la hemorragia, en ese momento yo ya estaba a punto de mentarle la madre a las dos técnicas estúpidas y cerré los ojos con coraje e impotencia. "¿Se está mareando señor?" me preguntó la menos inexperta, yo dije que no (imbécil, tenía ganas de decirle pero no lo hice) y me dediqué a consolar y apapachar a mi pequeña, al final salí que echaba lumbre pero con prisa por irme a mi trabajo, así que no me quejé ni nada por el estilo.

Como sea, creo que no está de más dejar dos advertencias: 1. No vayan ni de broma al laboratorio ese Olarte y Akle, a menos que sea el único laboratorio en el que puedan hacer el estudio que solicite su médico; y 2. Si ven que quien va a pinchar a sus hijos está chavo y se ve inexperto, no lo duden, pidan que no ensayen ni practiquen ni aprendan con sus críos. Exijan que las muestras las tome el mejor laboratorista del lugar, y no se dejen dar menos. Ya si el mejor elemento de la sede la caga y no encuentra la vena y hace estupidez y media, entonces salgan y quéjense hagan un escándalo. Para mí fue una amarga lección, tras de la cual definitivamente ya no me voy a dejar, ya no me van a agarrar en curva; me portaré mamón, le haré cara de fuchi a las y los inexpertas/os, y aunque tenga que esperar un rato más, exigiré ser atendido por el más experto de los expertos.

2 comentarios:

wiyuwa dijo...

No solo pasa en Olarte sino en muchos laboratorios mexicanos. Chopo, etc. Contratan a gente que apenas está aprendiendo o que de plano necesita practicar pero ojalá lo hicieran con sus amigos.famiia en vez de hacer daño a los demás. Pero esto es el negocio de la salud. Así que no importa mucho cuánto pagues, sean aprendices o no, médicos les importa un cacahuate si te hacen daño. Pero pocos mexicanos se atreven a quejarse porque sabemos que está la figura "poderosa" del médico que como el político mexicano se aprovecha de ello y le vale hacer o deshacer al prójimo. Entre más gente se quejará y exigiera, quizá las cosas, situación del pesimo sistema inhumano de salud mexicano cambiaría.
Por cierto, con lo caro que es Olarte ya ni la friegan. Yo no creo que por pagar más te den mejor trato o te atiendan mejor o de manera humana. Es todo el sistema apestoso el que no funciona: por corrupción, dejadez, flojera, interés solo monetario, es el problema.

Luis Carlos Ortega dijo...

No me digas, en que sucursal fue para no ir, yo tengoque ir a unos estudios ahi...