22 de febrero de 2010

Parecon - Parte 1 (37 de 48)

Pero en lugar de seguir adelante con nuestro rechazo a los mercados con base en sus implicaciones para con las relaciones humanas, podría ser más convincente escuchar al economista Sam Bowles, un defensor de izquierdas de la distribución con el mercado, quien explica elocuentemente este fracaso de los mercados:

Los mercados no sólo asignan los recursos y distribuyen los ingresos; también dan forma a nuestra cultura, impulsan o atrofian modos deseables de desarrollo humano, y sustentan una estructura de poder bien definida. Los mercados son tanto instituciones políticas y culturales como lo son económicas. Por esta razón, el análisis de eficiencia estándar es insuficiente para decirnos cuando y donde son los mercados los que deberían llevar bienes y servicios y donde se deberían usar otras insttuciones. Incluso si las distribuciones en el mercado nos dieran resultados [económicamente eficientes], e incluso si se creyera que la distribución de ingresos resultante fuera justa (dos condicionantes muy grandes), el mercado aún fracasaría si sostuviera una estructura de poder no democrática o si recompensara la avaricia, el oportunismo, la pasividad política, y la indiferencia hacia los demás. La idea central aquí es que nuestra evaluación de los mercados --y con ella el concepto de fracaso del mercado-- debe expandirse para incluir los efectos de los mercados tanto en la estructura del poder como en el proceso de desarrollo humano ....

Como los antropólogos han acentuado por mucho tiempo, el cómo regulemos nuestros intercambios y coordinemos nuestras dispares actividades económicas tiene influencia en qué tipo de personas nos convertimos. Los mercados pueden ser considerados como escenarios que fomentan tipos específicos de desarrollo personal y penalizan otros. La belleza del mercado, algunos dirán, es precisamente esta: funciona bien incluso si las personas son indiferentes entre sí. Y no requiere comunicaciones complejas o siquiera confianza entre sus participantes. Pero ese también es el problema. La economía --sus mercados, lugares de trabajo y otros sitios-- es una escuela gigante. Sus recompensas alientan el desarrollo de habilidades y actitudes específicas mientras que otros potenciales se mantienen inertes o se atrofian. Aprendemos a funcionar en estos ambientes, y al hacerlo nos convertimos en alguien en quien no nos hubieramos convertido en otro escenario. Al economizar en rasgos valiosos --sentimientos de solidaridad con otros, la habilidad para empatizar, la capacidad para la comunicación compleja y la toma colectiva de decisiones, por ejemplo-- los mercados supuestamente afrontan la escases de tales honorables rasgos. Pero a la larga los mercados contribuyen a su erosión e incluso su desaparición. Aquello que parece una terca adaptación a la efermedad de la naturaleza humana podría de hecho ser parte del problema.
En resumen, los mercados enfrentan a compradores y vendedores creando un ambiente que es casi precisamente el opuesto del que cualquier persona razonable asociaría con la solidaridad. En cada transacción mercantil una parte gana más solo si la otra parte gana menos. Aquello que debiera ser el caso --actores económicos compartiendo los beneficios y costos y moviéndose hacia adelante o hacia atrás al unísono con el interés de cada actor impulsando la mejora de otros actores-- es volteado patas arriba, al grado en que los intereses de cada actor se oponen a aquellos de todos los demás. Como explica Bowles, incluso en contra de nuestras mejores cualidades, esto literalmente nos instruye, nos moldea, nos engatuza para volvernos egoístas incompasivos de la peor calidad.

21 de febrero de 2010

Afablafar efen efefefe

De repente es complicado comentarle cosas a mi amada cuando tenemos alrededor a otras personas que, aun cuando puedan ser super bien intencionadas, no comparten ni nuestra moral ni nuestra mentalidad (o bueno, aquello de moral y mentalidad que mi musa y yo compartimos); Ella entiende perfecto el inglés pero no ha aprendido a pronunciarlo y por lo tanto no puede usarlo de regreso, lo cual hace de la lengua del imperio el vehículo perfecto si quiero trasmitirle algún comentario sin necesitar una respuesta; pero si lo que quiero es conversar, y recibir su retroalimentación entonces no me sirve de mucho el latín de nuestra era.

La opción de que tome un curso de pronunciación es poco viable por el dinero y el tiempo puesto que preferimos invertirlos en nuestra pequeñuela. Para añadir factores de desaliento está el hecho de que con todo y curso intensivo y práctica diaria empezaría a hablarlo para dentro de unos meses y ya queremos decirnos cosas en privado, protegidos de oídos indiscretos, hoy-hoy-hoy. Esperar mientras tanto a estar solos para conversar no es la mejor opción por aquello del agotamiento post-cuidados a la dulce beba. Así que en lo que podemos entablar una conversación en inglés, propuse que habláramos en efe. Cualquiera podría pensar, igual que mi compañera, que hablar en efe es un formato transparente y que todo el mundo que hable español en la actualidad lo entiende sin mayores problemas, pero no es así; o bueno, para aquellas personas que hablan en efe constantemente seguro que es perfectamente entendible; pero para quienes sólo conocen ligeramente su operación y lo han usado para divertirse una o dos veces en su vida, a no ser que pongan absolutamente toda su atención en traducir lo que se dice en efe, no es intelegible.

El funcionamiento es fácil: después de cada sílaba pronunciada se le añade otra sílaba que consta de una efe seguida de la vocal que tenía la primera. Así, por ejemplo, si quiero decir casa digo cafa-safa, si quiero decir café digo cafa-fefe, efetcefeteferafa.

Ahora bien, mi teoría es que con la suficiente práctica casi nadie nos entenderá porque:
a) este añadido silábico hace que lo que se dice lleve más ruido de lo que un hablante común esperaría.
b) el modo de hablar en efe hace que un mensaje cualquiera tome el doble de tiempo del que tomaría en ser emitido:

Comparen este enunciado con el que sigue
Cofompafarefen efestefe efenufuncifiafadofo cofon efel defe afantefes
Lo que cambia también el ritmo de recepción.
c) además, con la suficiente práctica se adquiere una velocidad tal en el habla efeosa que quien no esté acostumbrado a ella perderá grandes fragmentos de contenido, y se hartará o desinteresará.

Así que, creo que hablar en efe es un método muy básico de encripción, pero que permite cierto grado de privacidad. Por otra parte he comprobado experimentalmente (haciendo una pregunta en efe a varios interlocutores) que 7 de 10 interpelados no entienden el habla en efe. Esperemos que mi musa quiera participar de este juego del habla en efe.

20 de febrero de 2010

Anarquismo triunfante (7 de 36)

Ahora bien, en mi rol como historiador jurídico ocupado del desarrollo secular (esto es, a muy largo plazo) del pensamiento legal, afirmo que los regímenes legales basados en distinciones tajantes pero impredecibles entre objetos similares son radicalmente inestables. Se colapsan con el tiempo porque cada instancia de la aplicación de las reglas es una invitación para que al menos una parte pueda declarar que en lugar de corresponderle a la categoría ideal A el objeto particular en disputa en cambio debería considerarselo como correspondiente a la categoría B, donde las reglas serán más favorables al partido que hace esa afirmación. Este juego --sobre si una máquina de escribir debe ser considerada un instrumento musical para propósitos de regulación de tarifas de ferrocarriles, o si una excavadora es un vehículo motorizado-- es la materia frecuente de la ingenuidad legal. Pero cuando las categorías legales convencionalmente aprovadas requieren de jueces para distinguir entre lo idéntico, el juego se vuelve infinitamente largo, infinitamente costoso, y casi infinitamente ofensivo para el espectador imparcial [8].

Por lo tanto las parte pueden gastar todo el dinero que quieran en todos los legisladores y jueces que puedan comprar -- que para los nuevos "dueños" del mundo digital son bastantes-- pero las reglas que compren no van a funcionar al final. Tarde o temprano, los paradigmas se van a colapsar. Claro, si "tarde" quiere decir dentro de dos generaciones, la distribución de riqueza y poder santificada en el transcurso podría no ser reversible por ninguna vía menos drástica que una bellum servile de televidentes aplatanados contra magnates de medios masivos. Así que no es suficiente saber que la historia no está del lado de Bill Gates. Estamos prediciendo el futuro en un sentido muy limitado: sabemos que las reglas existentes, las cuales todavía tienen el fervor de las creencias convencionales respaldándolas sólidamente, ya no tienen sentido. Las distintas partes usarán y abusarán de dichas reglas libremente hasta que la mayoría de la opinión conservadora "respetable" reconozca su muerte, con resultados inciertos. Pero la academia realista ya debería estar volteando su atención hacia la clara necesidad de nuevos modos de pensar.

8. Este no es un enfoque único de nuestro presente esfuerzo.Una idea relacionada muy de cerca forma uno de los principios más importantes en la historia legal Anglo-Americana, es expresada a la perfección por Toby Milson en los siguientes términos:

La ley común ha vivido en el abuso de sus ideas elementales. Si las reglas de la propiedad nos dan lo que hoy parece una respuesta injusta, hay que intentar con la obligación; y la equidad ha demostrado que desde los materiales de la obligación puedes falsificar el fenómeno de la propiedad. Si las reglas contractuales nos dan lo que parece una respuesta injusta, hay que intentar el agravio. ... Si las reglas de un agravio, digamos el engaño, nos dan lo que parece una respuesta injusta, intenta otra, intenta la negligencia. Y así se las gasta el mundo legal.

S.F.C. Milsom, 1981. Historical Foundations of the Common Law. Second edition. London: Butterworths, p. 6.

19 de febrero de 2010

Imprevistos + previstos = bancarrota

El martes pasado fui al dentista. Una sesión rápida en la que me colocó una incrustación de porcelana en la última muela del lado izquierdo. La sesión anterior a la de dicha colocación me revisó, y sin siquiera informarme del estado de mis dientes (excepto por un breve: "aquí hay una caries") el doc empezó a taladrar y a trabajar duro en perforar una amplia cavidad para deshacerse de la materia dental podrida.

Luego hizo un par de impresiones de mi mordida en plastas de silicona que al secarse le sirvieron de molde donde vaciar yeso de colores. De tal manera obtuvo un modelo de mi mordida para a continuación mandársela al fabricante de piezas dentales.

Cuando me informó del precio que tendría la pieza con que finalmente me rellenaría la cavidad recién escarbada, me fui de espaldas. Digo, ya estaba yo (sin haberla debido ni temido) a la mitad del tratamiento, ya tenía yo la muela agujereada, así que acepté resignado a quedarme otra vez sin dinero para ningún margen de operación durante febrero...

Adicionalmente, para finales de marzo debo pagar la tenencia del coche, y también es una lana. La noticia me llegó hace poco y eso me deja otra vez sin margen de maniobra también para marzo, abril, y tal vez para mayo.

Finalizando mayo mi musa y yo debemos empezar a pagar las mensualidades de la cuna de Loana, y nuevamente sin margen hasta el siguiente año y más allá. Total que estoy jodido y presionado y viceversa y versavice y todo lo contrario.

O sea que, definitivamente debo ponerme a buscar opciones para obtener más ingresos. Me doy cuenta de que para sentirme casi tranquilo respecto a mi situación económica tendría que estar ganando al menos el doble de lo que gano hoy en día.

Bajar las expectativas es inaceptable, y esa es una decisión compartida con mi musa, pues queremos ofrecerle a nuestra pequeña al menos el nivel de vida que nosotros tuvimos al crecer. Me siento arrinconado, así que ahora a buscar el modo de ganar más a como dé lugar.

18 de febrero de 2010

De adelantos y etapas

Además de las lecturas universitarias de lingüística (que ya casi acabo), he estado leyendo algunos sitios web que me compartió mi musa respecto de lo que está pasando con nuestra pequeña Loana. (Sí, es tan famosa e importante que es noticia y hay varias páginas dándole seguimiento detallado en exclusiva a su crecimiento :-P ).

Son páginas de bebés, en las que se pueden ver los cambios que ellos viven según van pasando sus primeros meses. Y son interesantísimas, ésta por ejemplo, informa de los logros que debería ir alcanzando Loana a los cuatro, cinco, seis y siete meses, como por ejemplo el que cuando esté boca abajo levante su cabecita como una tortuguita, o que dentro de no mucho pueda rodar sobre sí misma para cambiar de posición, o que empiece a usar más sus manitas y tome con ellas objetos y luego los suelte...

Me encanta mi changuita porque está más avanzada que lo que dicen en los sitios web que debería con respecto a su edad, pues ya empieza a darse la vuelta y todavía no cumple el cuarto mes, desde como los dos meses de edad levantaba la cabecita cuando estaba boca abajo, y desde hace como 20 días usa mucho sus manitas.

Hace poco leí que se podía lograr que un bebé fuera moderadamente independiente y bebiera de un vaso desde los seis meses de edad, y que con la técnica adecuada podía aprender a leer desde el año y medio... Pero pensándolo bien, no hay ninguna prisa. ¿Qué más me da que beba o no de un vaso, o que sepa leer desde tan chiquita? Ya de por sí vivimos en una sociedad aceleradísima como para encima querer que nuestra hijita vaya a marchas forzadas durante los inicios de su vida. Si ella solita hace cosas que en promedio están adelantadas para su edad, pues qué mejor, pero si no, ¿qué tiene?, de todas formas me derretirá con una de sus purísimas sonrisas.

17 de febrero de 2010

Software Libre y Manuales Libres (2 de 7)

Esa no fue la primera vez que este tipo de cosas pasaba, y (para gran pérdida de nuestra comunidad) está lejos de haber sido la última. Desde entonces, los editores de manuales privativos han inducido a un gran número de autores a restringir sus manuales. En muchas ocasiones escuché a algún usuario de GNU hablarme con entusiasmo acerca de un manual que estaba escribiendo, con el cual esperaba ayudar al proyecto GNU --y luego cortaba mis esperanzas al explicarme que ya había firmado un contrato con una editorial que lo restringiría de forma tal que no lo pudiéramos usar.

Dado que el escribir en buen inglés es una habilidad rara entre los programadores, no podemos permitirnos perder manuales de esta manera.

La documentación libre, como el software libre, es un asunto de libertad, no de precio. El problema con esos manuales no fue que O'Reilly Associates cobrara un precio por las copias impresas, eso en sí está bien (La Fundación para el Software Libre también vende copias impresas de manuales libres de GNU). Pero los manuales de GNU están disponibles en forma de código fuente, mientras que los de O'Reilly están disponibles únicamente en papel. Los manuales de GNU vienen con permiso para copiarlos y modificarlos; los manuales de Perl no. Tales restricciones son el problema.

16 de febrero de 2010

¿Tiene Dios un pene?

Hoy en día Loana está chiquitita, tiene tres meses y medio y balbucea y se mueve y sonríe y es enternecedorsísima. Pero si todo marcha como queremos mi musa y yo, dentro de un tiempo empezará a hablar y a ir al kínder, y a quedarse con sus abuelos, y a ver televisión y escuchar a los adultos a su alrededor hablar de cosas que no entenderá, y que si hacemos bien las cosas mi compañera y yo, vendrá a preguntarnos a nosotros al respecto. Uno de esos temas es Dios. ¿Qué vamos a responder ante preguntas del tipo: "¿Quién es Dios?", "¿Dios existe?", u oraciones como: "En la escuela me dijeron que Dios blablabla"?

Creo que nos corresponderá en primer lugar indagar bien donde y en qué contexto le hablaron de Dios, no vaya a pasar como en el chiste de la niña que pregunta a sus escandalizadísimos padres que qué es pene. En segundo lugar, debemos considerar su edad, y su capacidad tanto de atención como de retención, ya que si queremos explicarle el conflicto cosmológico de la razón pura en sí misma cuando tenga 3 años seguramente se aburrirá y no entenderá ni pio. En tercer lugar, y dependiendo de la consideración hecha en el punto anterior, tendremos que dar una explicación que esté de acuerdo con el ideal educativo que mi amada y yo tengamos, de manera breve y divertida.

Ahora bien, creo que hay dos caminos, uno es una explicación concisa y rápida, mientras que otra es contarle un cuento que exponga algún mito que inventemos sus papás para tranquilizarla y que vea además que otras opciones interpretativas son posibles. Supongo que es buena idea ir escribiendo esos cuentos y esas explicaciones, para que cuando llegue el día, si es que llega, pueda yo desempolvar el texto y leérselo en voz alta y esperar que los medios, demás adultos, compañeritos, etcétera, no la arrastren al dark side religioso.

15 de febrero de 2010

Civismo carretero mexicano

Tal vez el nivel de incivilidad sea similar entre todos los automovilistas del mundo, pero según recuerdo en Francia e Italia a los aspirantes a manejar un vehículo motorizado se les da un curso de dos meses antes de entregarles una licencia de manejo, para la cual además es indispensable pasar un examen teórico y otro pŕactico, y en caso de ser reprobados el aspirante debe esperar al menos dos meses más antes de inscribirse nuevamente al curso de dos meses (que por cierto, cuesta un ojo de la cara); lo que hace que en dichos países la obtención del permiso legal para estar frente a un volante sea un evento digno de festejo; y que el obedecer las reglas para que no le quiten a uno la licencia sea tomado con suficiente seriedad.

La cosa es que las reglas de manejo en mi país no están escritas y tienen que ver con chingar y ser chingado, como la mayoría de las actividades sociales, de hecho. Por ejemplo, si el coche X va detrás de un auto Y en una avenida, y descuida la distancia y algún otro vehículo Z se mete entre X y Y; Z se acaba de chingar a X. X puede ponerse furioso, dar de brincos, echar las luces, tocar el claxon, o hasta intentar represalias más severas, pero esas son sólo muestras de ser un mal perdedor después de haber sido un mal conductor; porque X tenía que cuidar que nadie se le metiera acercándose a milímetros de Y.

La industria automotriz es internacional y por eso en todos los paises los coches tienen direccionales. Pero en México no deben de usarse. Si X comete el error de avisar que pretende cambiar de carril lo más probable es que los coches A, B y C (y todos los demás) que tiene al lado al que quiere ir se peguen entre sí lo más posible para impedirle el paso. En México para cambiar de carril hay que acechar el descuido de algún mal conductor que por error deje dos metros entre su cofre y la cajuela del que le precede y echar la lámina agresivamente con un volantazo de modo que el sorprendido mal conductor deba frenar y ceder el espacio si no quiere abollar su automóvil.

El conductor perfecto de este país es aquel que nunca deja que se lo chinguen (que se le meta alguien) para lo cual siempre va pegado al coche de enfrente, y el que siempre que quiere cambiar de carril se chinga a alguien (se le mete a otro) de modo que arriesga a sus pasajeros cada que se mueve lateralmente mientras maneja.

14 de febrero de 2010

Redefinición criminal...

Hace poco oí por radio que durante la visita del "presidente" a Ciudad Juarez, había habido una serie de incidentes dirigidos hacia varios actores políticos: como la madre que le negó la bienvenida a Calderón, o que le dieron un coscorrón a gómez mont. Sin embargo, dijeron esa mañana, todas las fuerzas políticas, comerciales y sociales habían estado de acuerdo con nuestro choropresidente en que había que combatir frontalmente al crimen.

RAE (1. m. Delito grave. 2. m. Acción indebida o reprensible. 3. m. Acción voluntaria de matar o herir gravemente a alguien.)

Sin embargo, puesto que un delito grave o una acción indebida son asuntos que varían de nación a nación, creo que en general se debería incluir dentro de los susodichos rubros al enriquecimiento más allá de cierto límite (tanto para personas morales como físicas). Se debería de despenalizar la producción y el consumo de drogas (eso de que un estado esté limitando la libertad de los indivíduos que lo conforman en asuntos de competencia individual me parece nefasto). También debería considerarse delito grave a un político que tras ser electo no cumpla sus promesas de campaña, y que termine rico y beneficiando a sus familiares y amigos. etc. En resumen se debería redefinir el concepto de crimen para que incluya algunas cosas más (sobre todo con respecto a los límites de las responsabilidades y actividades de los personajes más destacados de la política y el comercio) y saque algunas otras.

13 de febrero de 2010

Parecon - Parte 1 (36 de 48)

Incluso más allá de simples ineficiencias, si las formas de interacción que son incitadas resultan mezquinas y hostiles y las formas de interacción que son desalentadas resultan respetuosas y empáticas, los efectos negativos en las relaciones humanas serán profundos.

En efecto, los defensores de los mercados nos dicen: "Ustedes no pueden coordinar cooperativamente y concientemente sus actividades económicas de manera sensata, así que ni siquiera lo intenten. Ustedes no pueden orquestrar eficientemente un grupo de tareas inter-relacionadas a la luz de las necesidades humanas compartidas de la gente, así que ni siquiera lo intenten. Ustedes no pueden llegar a arreglos equitativos entre ustedes mismos, así que ni lo intenten. Sólo agradezcanle a su buena estrella que incluso una especie tan socialmente desafiada como ustedes mismos aún puede beneficiarse de una división laboral gracias al milagro del sistema de mercado dentro del cual ustedes pueden funcionar como codiciosos, no cooperativos, competitivos, y aislados átomos, pero aún pueden obtener resultados sociales. Los mercados son un voto de desconfianza respecto de las capacidades sociales de la especie humana."

Pero por si ese mensaje diario no fuera suficiente desaliento, los mercados mobilizan nuestras capacidades creativas y nuestras energías en gran medida arreglándoselas para que otras personas amenacen nuestros medios de vida y sobornándonos con la tentación de lujos más allá de lo que otros puedan tener y más allá de lo que sabemos que nos merecemos. Los mercados nutren las peores formas de individualismo y egoismo. Y para rematar su agenda antisocial, los mercados recompensan generosamente a aquellos que son más despiadados y adeptos a tomar ventajas de sus semejantes, y penalizan a quienes insisten en seguir la regla dorada. Por supuesto, se nos dice que podemos beneficiarnos personalmente en un sistema de mercado proveyendo servicios a los otros. Pero también sabemos que generalmente podemos beneficiarnos mucho más fácilmente engañando a los demás. La preocupación mútua, la empatía, y la solidaridad tienen poca o ninguna utilidad en las economías de mercado, por lo que se atrofian.

¿Por que es que los mercados obstaculizan la solidaridad? Para que los trabajadores evaluaran exhaustivamente sus labores tendrían que saber los factores humanos y sociales así como materiales que están incluidos en los insumos que usan además de las consecuencias humanas y sociales que sus productos posibilitan. Pero la única información que los mercados proveen, con o sin propiedad privada, son los precios de los bienes de consumo que las personas intercambian. Incluso si esos precios reflejaran con precisión todos los factores humanos y sociales escondidos detrás de las transacciones humanas, lo cual sin duda no hacen, los productores y consumidores seguirían sin poder ajustar sus actividades a la luz de un entendimiento conciente de sus relaciones con otros productores y consumidores porque carecerían de la información cualitativa para hacerlo, y todavía tendrían que competir. Esto quiere decir que los mercados no proveen la información cualitativa necesaria para que los productores juzguen como es que sus actividades afectan a los consumidores, o viceversa. La ausencia de información respecto de los efectos concretos de mis actividades sobre otros me deja pocas elecciones además de examinar exclusivamente mi propia situación. El hecho que marca la brecha entre compradores y vendedores --unos tratando de comprar barato y los otros de vender caro-- significa que la ausencia de información no causa agravios. Más bien, todos los actores económicos están obligados a ser antisociales y a carecer de los medios para actuar de otro modo, sea como sea.

Esto es, la ausencia de información cualitativa concreta y el oscurecimiento de los lazos y conexiones sociales en las economías de mercado hacen difícil la cooperación, mientras que las presiones competitivas hacen a la cooperación irracional. Ni los compradores ni los vendedores pueden permitirse respetar la situación del otro. No sólo la información relevante no está disponible, la solidaridad es contraproducente. Quienes contaminan deben intentar esconder sus infracciones, ya que pagar un impuesto por contaminar o modernizar sus equipos reduciría sus ganancias. Incluso si un productor en una industria no se comportara egocéntricamente, otros lo harán. Si los altruistas persisten en comportamientos socialmente responsables serán ultimadamente sacados del negocio por las molestias que se tomaron, mientras los egoistas escalan a las posiciones prominentes. La competencia del mercado aplasta la solidaridad sin importar las relaciones de propiedad que la circunden.

12 de febrero de 2010

Opciones: ¿venderle mi alma al diablo?

Resulta que tengo un buen empleo en donde exploto mis capacidades intelectuales, aprendo diario cosas interesantes y nuevas, trabajo al lado de mis mejores amigos, mis jefes son bastante abiertos y buena onda, estamos teniendo logros muy significativos e importantes para el corporativo que nos paga, nos están asignando proyectos cada vez más grandes y complejos, me pagan por encima del promedio mexicano (que no es mucho) digamos que el doble o triple de la media, el horario es delicioso sobre todo por la hora de salida (de 7 a 15)..., en resumen me siento super a gusto con todo lo anterior.

Ahora bien, con la llegada de Loana y sus necesidades: los pañales y la ropita y los muebles y los biberones y la fórmula y las toallitas limpiadoras y el pediatra y los trapitos y los baberos y las cargas frecuentísimas de lavadora y los jabones y los enjuagues y las cremas y las pomadas y los etcéteras; por desgracia ya no me alcanza el dinero y necesito ponerme a buscar más actividades redituables. Sobre todo porque dentro de a más tardar seis meses Loana empezará a ir a la guardería, que si fuera hoy en día ya hubiera tenido que ir a empeñar mi compu para pagar un mes de colegiatura. ¿Mis alternativas a corto plazo? Vender mis conocimientos y habilidades. Tal vez deba dar cursos de idiomas, o vender traducciones, o hacer sitios web, o integrar diseño gráfico a distintas aplicaciones, o leer en voz alta para ciegos (¿pequeños milagros?), o sacar un comal a la calle y vender quesadillas o agua de limón a 10 pesos el vaso.

Otra cosa que debo hacer para destrabarme es concluir los esfuerzos inconclusos, el sitio web de mi papá, el sitio web de base-radix, etc. En fin, que la cosa es ponerse en acción ya, nada de estar esperando la configuración planetaria perfecta or else. Más que "a trabajar", mi frase de momento es: "a ganar más dinero".

11 de febrero de 2010

Anarquismo triunfante (6 de 36)

Este androide, como otros androides, frecuentemente está en lo cierto. La condición de ser un androide es conocer todo acerca de algo y nada de todo lo demás. Debido a su oportuna y urgente intervención el androide estableció que el sistema de propiedad intelectual actual contiene muchos aspectos intrincados e ingeniosos. Las complejidades se combinan para permitirle a los profesores ser eruditos, a los políticos obtener contribuciones para sus campañas, a los abogados vestir lindos trajes y mocasines con borlas, y a Murdoch ser rico. Dichas complejidades evolucionaron en su mayor parte en una era de distribución industrial de la información, cuando la información estaba grabada en formas análogas sobre objetos físicos que costaban algo significativo al hacerlos, desplazarlos, y venderlos. Cuando se aplican a la información digital que se mueve sin fricción a través de la red y tiene un costo marginal por copia de cero, todo sigue funcionando, en su mayor parte, mientras no dejes de hacerte de la vista gorda.

Pero yo no estaba argumentando acerca de eso. Quería señalar algo más: que nuestro mundo consiste casa vez más tan sólo de grandes números (también conocidos como cadenas de bits), y que - por razones que no tienen nada que ver con las propiedades emergentes de los números en sí mismas - el sistema legal está actualmente comprometido en tratar a números similares de modo radicalmente diferente. Nadie puede decir, al mirar un número de 100 millones de dígitos de longitud, si ese número está patentado, si tiene copyright, o si es un secreto comercial, o si de hecho es propiedad de alguien. Así que el sistema legal que tenemos - bendecidos como lo somos por sus consecuencias si somos profesores de copyright, políticos, abogados de empresas o el gran Rupert mismo - está obligado a tratar cosas indistinguibles de modos distintos.

10 de febrero de 2010

Cerraduras anti-huidas de emergencia

Para entrar al departamento que rento con mi amada musa se deben pasar cuatro puertas: la de la calle, que no tiene manija y sólo se abre por medio de la llave; la de las escaleras, que tiene un pestillo por dentro; la reja de metal que hay frente a mi puerta, que también sólo se abre y cierra por medio de una llave; y la de entrada a casa, con dos cerraduras, un cerrojo y un pasador. En general, esa es la "seguridad" mínima que se debe tener viviendo en el Defe, y digo la mínima porque para estar completamente equipados contra robos y asaltos necesitaríamos además: enrejar las ventanas, poner cámaras de video en todos los pasillos y cuartos, poner un abridor automático para el garage, tener una alarma de movimiento, tener un botón de auxilio para que una compañía privada nos rescatara, y tal vez tener un arsenal en lugares estratégicos del depto para contraatacar en caso de invasión. Yo me conformaría con tener bien cerrada la puerta del depto, claro, pero cuando lo rentamos ya estaban todas esas puertas y rejas y cerraduras y cerrojos, y nos entregaron un manojo de llaves bastante choncho, y pues si había reja era por algo, así que mejor usarla-no-vaya-a-ser...

Hay un problema muy grave, sin embargo, con todo este dispositivo de seguridad. Igual que sirve para entorpecer las entradas indeseadas, entorpece también las salidas de emergencia. Hace algunos días hubo un temblor en la ciudad, yo ni lo sentí pero fue noticia. Imaginemos que hubiera otro más fuerte, que yo lo sintiera perfectamente, y decidiera salir corriendo para poner a salvo a mi pequeña Loana. Aún cuando estoy en el primer piso tendría que abrir al menos tres puertas (suponiendo que fuera de día y no hubiera necesidad de abrir la reja). Creo que me tomaría, con todo y los nervios (que también son entorpecedores), unos 40 segundos salir del edificio. Si es de esos temblores que en 15 segundos derrumban una ciudad, como el de Haití, me temo que mi musa, mi niña y yo, moriremos bajo los escombros...

Así pues, paradójicamente, tanta seguridad merma mi seguridad. La solución entonces es tener además del equipo completo arriba mencionado, un botón de emergencias que desde dentro abra todas las puertas de par en par automáticamente. Pero si pudiera equiparme así, la verdad mejor me compraba una casa de un piso con cimientos y castillos sólidos, y con un patio grandote al centro del cual ir a refugiarme sin riesgos en caso de temblor.

9 de febrero de 2010

Socio-psico-lingüística o psico-socio-lingüística or whatever

La lingüística no sólo es acerca de la lengua, o bueno, tal vez sí pero la lengua, las lenguas humanas, sirven para abarcarlo todo, o todo aquello de lo que es posible hablar, lo cual hasta incluye a las lenguas mismas. Ahora bien, uno de los factores interesantes de la lingüística es que como para todas las disciplinas es necesario describir y ahondar en ellas, para cada disciplina se usa la lengua. Con algunos términos específicos de cada campo tratado por supuesto, pero finalmente se usan emisiones verbales y/o sus representaciones escritas o mentales.

Lo anterior hace que aquellos estudios que tratan de las interacciones sociales e interpersonales, o también de la mente y la configuración del mundo interior, no puedan ignorar la lingüística sin que eso represente a su vez una grave carencia intrínseca. Entonces surgen conceptos como sociolingüística o psicolingüística, en los que más que explicar cómo se interrelacionan la sociología o la psicología con la lingüística, intentan aplicar los estudios lingüísticos (como la fonética y la fonología) a sus respectivas disciplinas.

Así, en mi selección de lecturas universitarias hay un largo texto de sociolingüística escrito por Yolanda Lastra, que resume varias aplicaciones lingüísticas en estudios sociológicos; es un texto titulado: Variación Interna y cambio lingüístico. William Labov es la referencia principal de dicho escrito, pues parece que fue uno de los pioneros en usar este tipo de técnicas. La idea que tuvo este personaje fue hacer un muestreo de entrevistas con personas de distintos estratos sociales, con lo que logró diferenciar las variaciones en la pronunciación así como en el léxico y la sintaxis, dependiendo de la clase en que efectuaba los cuestionarios.

La finalidad de esos estudios era ver si se podía definir con antelación los cambios lingüísticos que habría en las siguientes generaciones, y aunque arrojó resultados bastante interesantes, resultó que tales cambios no pueden predecirse (aunque curiosamente sí se puede predecir qué cambios no ocurrirán, o qué restricciones hay a los posibles cambios).

8 de febrero de 2010

El software libre y los manuales libres (1 de 7)

Estoy usando esta sección para publicar textos de la Free software foundation que ya fueron traducidos, pero les doy una ligera corrección de estilo tras leer la versión en inglés y la traducción oficial. A continuación la traducción de uno titulado originalmente: Free Software and Free Manuals (link a la traducción oficial)

El software libre y los manuales libres

La mayor deficiencia de los sistemas operativos libres no es elsoftware, es la falta de buenos manuales libres que podamos incluir en estos sistemas. Muchos de nuestros programas más importantes no vienen con manuales completos. La documentación es una parte esencial de cualquier paquete de software; cuando un paquete importante de software libre no viene con un manual libre, es un vacío enorme. Tenemos en la actualidad muchos de estos vacíos.

Alguna vez, hace muchos años, pensé en aprender Perl. Obtuve una copia de un manual libre, pero me resultó difícil de leer. Cuando le preugnté a los usuarios de Perl respecto de alternativas, me dijeron que existían mejores manuales introductorios, pero que no eran libres.

¿Por qué pasaba esto?. Los autores de los buenos manuales los habían escrito para O'Reilly Associates, que los publicó con cláusulas restrictivas: no copiar, no modificar, sin disponibilidad de archivos fuente; lo cual los excluye de la comunidad del software libre.

7 de febrero de 2010

Ultimadamente a la sombra de las pencas

Por obvias circunstancias he estado oyendo a diario a Cricrí. En la mayoría de las canciones, si uno le piensa bien puede darse cuenta de un tremendo drama subyacente que no es tan edificante infantilmente. Por ejemplo: la patita tiene un marido que es un sinverguenza y perezoso, y ella se las ve negras para alimentar a sus patitos que andan descalzos; la negrita cucurumbé no acepta el color de su piel y quiere blanquearla con la espuma de las olas del mar; el tercer cochinito, el más chiquito, sueña con trabajar para ayudar a su pobre mamá; hay un pique permanente bastante despectivo entre el sartén y la olla; el niño caprichoso abusa de su poder y pide cambios sin cesar a la temperatura de su leche, o bien la servidumbre lo maltrata subrepticiamente entregándosela ya sea muy caliente o muy fría, y sus papás no toman medidas al respecto; un ratón de procedencia estadounidense es atrapado en una jaula mexicana y ahí se ha de quedar; el negrito sandía no deja de decir groserías, y el que narra la historia, un poco al mismo personaje y un poco a la audiencia, se regodea de los castigos que obtendrá por ser como es; etc.

Hay una que nos ha gustado mucho a mi compañera y a mí, titulada Jicote aguamielero. Trata de un jicote que se presenta al panal de las abejas con intenciones de cortejar a la reina. La reina lo batea, por supuesto pues el jicote es "humilde de condición" y ella es "la reina por bonita" y humilla al "igualado bigotón". El jicote le responde: "Leí que éramos iguales / asegún la Constitución, / la sociedad sin clases la creí, / pero ya vió que no"; y se regresa con el corazón roto a sus magueyes donde "al fin y al cabo es el rey". El democrático jicote lo intenta dos veces y las dos es rechazado.

Me gustan varias cosas de Jicote aguamielero: en primer lugar que el personaje del título fracase, es decir que no se trate de un "caso de éxito"; en segundo lugar, que tenga una melodía como de música ranchera super lograda; y en tercer lugar esa crítica a la igualdad legal que se defiende mucho hoy en día, que por supuesto no puede abarcarlo todo porque mientras haya "reinas por bonitas" o reyes por galanes (cosa que nunca dejará de suceder), habrá personas con mayor poder de negociación que otras. ¿Era acaso Cricrí un antisocialista de derecha o sólo un hiperrealista fuera de contexto?

6 de febrero de 2010

Papá barco ¿e hija barquita?

La sonrisa de Loana me tiene completamente enamorado. Ayer se quedó sola conmigo toda la tarde y no dejaba de platicarme en su lengua bebé, la cual para cuando finalmente pueda yo entenderla y hablarla ya no me servirá de nada. La dinámica es la siguiente: si estoy frente a ella, poniéndole atención, suele usar sonrisas coquetas y soniditos suaves y divertidos con los que responde a los sonidos que yo hago al hablar o imitarla. Claro que si tiene hambre o se hizo pipí o ya está incómoda por todo el tiempo que lleva en la misma posición o ya está aburrida, hace un puchero hermosísimo y al poco rato empieza un drama que no finaliza cuando se cubre la necesidad que tenía, por lo que es mejor detectar lo que la inquieta y resolverlo antes del drama. Ahora bien, si no estoy frente a ella o no le pongo atención, también protesta, sus gritos ya no son suaves sino secos, autoritarios, y empieza a fruncir el ceñito y es irresistible y termino apagando la tele o dejando lo que esté haciendo para atender a mi princesita. Ya me veo en unos años de papá barco que se levanta a traerle cosas que pida de la cocina aunque bien podría ir por ellas ella misma. Ni modo, si sigue sonriéndome así seguirá derritiéndome y me esclavizará dulcemente mientras crece, mi tiranuela adorada.

5 de febrero de 2010

Izquierda congruente y derecha contradictoria

He estado pensando en que en México, pero en todo el mundo también, la izquierda político-económica le hace honor a su nombre y es super siniestra. Digamos que tiene congruencia, en su afán por volverse diestra, cosa que en realidad no le va bien (un poco como Guanito queriendo ser panista), se va haciendo más y más siniestra, lo cual, como decía, es congruente y está bien. Por otra parte la derecha es tan poco diestra y a la vez tan siniestra que la contradicción se hace evidente, e imagino que en estas circunstancias los que votaron por la derecha que ganó fraudulentamente han de estar decepcionados, pues esta ha puesto impuestos casi casi como si fueran de izquierda, en lugar de reducir el costo del gobierno al mínimo como era de esperar de esa corriente político-económica tan amada por los empresarios.

4 de febrero de 2010

Parecon - Parte 1 (35 de 48)

En conclusión, mientras que por supuesto el grado de inequidad es mucho mayor en economías con empresas privadas en donde las personas pueden acumular dentro de sus propiedades medios de producción y un flujo de ganancias obtenidas de dichas propiedades, las inequidades de ingresos debidas a talentos y habilidades humanos desiguales, aunque menores, son inequitativos por la misma razón. Cuando los pagos se basan en el valor de las contribuciones al producto, la inevitable distribución desigual de talentos, habilidades, y herramientas llevará a diferencias injustificables moralmente en cuanto a los beneficios económicos. Es más, aun cuando es teóricamente posible igualar la propiedad privada de bienes no-humanos (como el entrenamiento o las herramientas) por medio de su redistribución, no es posible hacer lo mismo en el caso de bienes humanos (talentos innatos, tamaño, etc) desiguales. La única forma concebible de eliminar inequidades del tipo "doctor Vs basurero" discutidas el capítulo anterior es basar los beneficios en algo diferente que la contribución al resultado y esto no es posible en ninguna clase de economía de mercado.

Solidaridad

La aversión por la comercialización de las relaciones humanas es tan vieja como el comercio mismo. La expansión de los mercados en la Inglaterra del siglo XVIII llevó al filósofo político británico, nacido en Iralnda, Edmund Burke a pensar:

La era de la caballería ha terminado. La era de los sofistas, economistas, y calculadores está sobre nosotros; y la gloria de Europa se extinguió para siempre.
Del mismo modo, el historiador británico Thomas Carlyle advirtió en 1847:
Nunca en esta tierra, fue la relación del hombre con el hombre llevada a cabo tanto tiempo solamente por pagos de efectivo. Si, en cualquier tiempo, una filosofía de laissez-faire, competencia y oferta-demanda empieza a ser el exponente de las relaciones humanas, esperen que acabe pronto.
Y por supuesto mediante todas sus críticas al capitalismo, Karl Marx se quejaba de que los mercados gradualmente lo vuelven todo bienes de consumo que corroen los valores sociales y menoscaban a la coumnidad:
[Con la propagación de los mercados] llegó un tiempo en el cual todo aquello que las personas habían considerado inalienable se convirtión en objeto de intercambio, de tráfico, y pudo ser enajenado. Este es el tiempo en el que las mismas cosas que hasta entonces habían sido comunicadas, pero jamás intercambiadas, dadas, pero jamás vendidas, adquiridas, pero nunca compradas --la virtud, el amor, la convicción, el conocimiento, la conciencia, etc.-- cuando todo, en resumen se pasó al comercio. Es el tiempo de la corrupción general, de la venalidad universal [...] No se ha dejado otro nexo restante entre hombre y hombre que el desnudo interés propio y el cruel pago en efectivo.
Como todas las instituciones sociales, los mercados proveen incentivos que promueven ciertos tipos de comportamiento y desmotivan otros. Los mercados minimizan los costos de las transacciones de ciertas formas de interacción económica, especialmente aquellas que son personales e involucran agentes privados, por lo tanto facilitandolas, pero los mercados no hacen nada para reducir los costos de las transacciones y con ello facilitar las otras formas de interacción, especialmente aquellas que son públicas e involucran implicaciones colectivas.

3 de febrero de 2010

Descanse en paz maestro Zinn

Recuerdo que cuando leí Las venas abiertas de américa latina me conmovió profundamente, me dolió tanto lo descrito por Galeano en ese libro que me amargué un poco, esa lectura empañó e hizo ligeramente áspero un idilio que estaba viviendo porque ya no pude aislarme en ese pequeño mundo de amor que se me ofrecía sin ver de frente al presente latinoamericano en este mundote terrible con ese pasado oculto por los libros de historia oficial; y como las injusticias de hoy son continuación de las de ayer, y como en ese ayer parecían más fáciles de detener que hoy pero por distintos cálculos (errados), presiones (externas) y corrupciones (internas) se perpetraron de todos modos y nuestros países latinos de México para abajo quedaron jodidos pero nada radiantes ni viceversas. Pero sobre me dolió el final, con ese tono esperanzadoptimistalentador y glorioso sobre el Chile de Allende que luego la infamia pinochetera acalló. Infamia que hoy por hoy vuelve a gobernar ese alargado país del cono sur.

Posteriormente leí A Peoples History of the United States de Howard Zinn, y me desgarró de modo similar, entendí que no era el pueblo gringo el malo, ni el país como entidad abstracta, y ni siquiera los gobernantes o dirigentes en sí. Lloré con la descripción del despojo y la colonización por la fuerza de las tierras de los indígenas, con el secuestro, la importación y maltrato de esclavos, y con otros capítulos especialmente tristes en los que se apagaron luchas sociales que parecían prometedoras. Pero también me entusiasmé con la reivindicación negra de los setenta (apenas hace 40 años), con el feminismo de post-guerra mundial (apenas hace 70), etc.

A diferencia de Galeano, me volví fan empedernido de Zinn, cada que salía algún artículo dél lo leía, compré más libros suyos que todavía no leo, y junto con Chomsky me parecía el dúo dinámico del pensamiento crítico más avanzado y más preciso de la actualidad. Ahora, tras la muerte de Howard hace una semana me siento desconsolado. Aunque nunca lo conocí en persona lamento profundamente que se nos fuera, su libro es uno de esos que cambiaron mi vida. A cualquiera que logre obtener una copia de su obra más famosa, ya sea en español o inglés, le aconsejo fervientemente que lo devore y lo preste y lo represte y lo vuelva a prestar. Le deseo larga vida y mucha difusión a su profundo y documentado A People's History of the United States. Me entristece que vayan desapareciendo los gigantes de nuestros días pero somos mortales, ¿qué se le va a hacer?

2 de febrero de 2010

Anarquismo triunfante (5 de 36)

Entonces está también el 9892454959483. Este es el código fuente de Microsoft Word. El cual además de tener "copyright" es un secreto comercial. Eso quiere decir que si tomas ese número de Microsoft y se lo das a cualquier otra persona puedes ser castigado.

Finalmente, está el 588832161316. No hace nada, sólo es el cuadrado de 767354. Hasta donde sé, no es propiedad de nadie bajo ninguna de estas categorías. Aún.

En este punto debemos enfrentar nuestra primera objeción respecto de lo recién aprendido. Viene de una creatura conocida como el androidePI. Dicho androide tiene una mente sofisticada y una vida cultivada. Aprecia muchísimo las cenas elegantes en conferencias académicas y ministeriales acerca de los ADPICs, sin mencionar el privilegio de las apariciones frecuentes en MSNBC. Y quiere que sepas que estoy cometiendo un error al confundir la representación con la propiedad intelectual en sí misma. No es el número lo que fue patentado, estúpido, sólo el algoritmo Karmarkar. El número puede tener copyright, porque el copyright cubre las cualidades expresivas de la representación particular tangible de una idea (en la cual algunas propiedades funcionales podrían fusionarse misteriosamente, siempre y cuando no estén demasiado fusionadas), pero no el algoritmo. Mientras que el número no puede patentarse, sólo la "enseñanza" del número con respecto a hacer que los ferrocarriles funcionen a tiempo. Y el número que representa el código fuente de Microsoft Word puede ser un secreto comercial, pero si logras deducirlo tú mismo (efectuando manipulaciones aritméticas de otros números publicados por Microsoft, por ejemplo, lo cual es conocido como "ingeniería inversa"), no vas a ser castigado, al menos si vives en algunas partes de los Estados Unidos.

1 de febrero de 2010

Hoy por ser día de tu primer trimestre...

Loana cumplió 3 meses hace 3 días. Está bien grandota y despierta, abre sus ojotes padrísimo y es super "platicadora" y sonriente. Sus ciclos vitales siguen siendo rapidísimos, cada dos o tres horas necesita comer, se moja el pañal, y pide cariño y cercanía. Soy fan de mi pequeñita, me gustaría poder trasmitirle todo el amor y la seguridad necesarios para enfrentar a la vida con fuerza y generosidad. Me gustaría romper patrones con ella, me gustaría en cierto punto, dentro de un par de décadas, cuando me abandone en cuanto a maestro (si es que alguna vez me toma como maestro), ser su amigo, y que me quisiera y confiara en mí.

Loana es una coqueta, seguramente no soy el único al que le sonríe con tanto entusiasmo, sus abuelas y tías reciben un trato similar, y les encanta. Le hicimos una fiesta de primer trimestre el viernes pasado y vino mucha gente, todos la cargaron y la felicitaron y la apapacharon, y ella dormidota pero contenta. Sucede que cuando hay ruido se duerme con mayor facilidad que en el silencio de la habitación. Se me ocurrió que le festejemos cada trimestre en lugar de cada año, y así, cuando llegue a los 15 años habrá dos parámetros de medición y no uno único: además de 15 años estará cumpliendo 60 trimestres. De ese modo, teniendo dos criterios de valoración, tal vez podría desmitificarse la espantosa idea de la fiesta de los quince años y no causarle ilusión y no caer en ese horrible cliché y lugar común de nuestra tercermundista sociedá.

31 de enero de 2010

Hopi Vs Europeos

En mi selección de lecturas de lingüística leí un artículo titulado La relación entre lenguaje y pensamiento y conducta habituales de Benjamin Lee Whorf que habla primero de una gran cantidad de accidentes debidos al uso ambiguo de la lengua cotidiana derivado de una serie de metáforas comunes en todos los lenguages SAE (Standard Average European, o europeo promedio estándar), las cuales, por ejemplo, se refieren a conceptos temporales de modo análogo a que si tratara de conceptos espaciales: asignando unidades uniformes de medición como una línea, que viene desde lo más "profundo" del pasado y se extiende hacia el "vasto" futuro, pasando por el "minúsculo" presente. De algún modo quienes usan una lengua comparten una visión del mundo permitida por esa lengua, y que a su vez es un reflejo de la realidad física y social en que se vive.

Es entonces cuando saltan a escena los Hopi, una tribu norteamericana que disectó el continuum de modo distinto al SAE. El autor se dedica entonces a poner ejemplos de diferencias entre la conceptualización para distintas situaciones en SAE y en Hopi, y por qué para ellos hay enunciados que no tienen sentido como los emitimos nosotros, ni aunque tuvieran los elementos para traducirlos literalmente. Me parece curioso que haya oraciones como "estuvimos diez días" que según esto los Hopi no pueden entender, pues en su lengua no ven a los días como unidades iguales entre sí que puedan ser contadas como botellas o lápices o cualquier otro objeto, sino como un irse haciendo progresivamente más tarde y un retorno periódico del mismo sol ("como cuando vuelve un amigo") y no de un nuevo día cada vez. Ahora bien, Lee Worf dice que para los Hopi la oración tendría que ser: "estuvimos hasta el décimo día", que además de ser perfectamente entendible en SAE no es tan diferente. Más adelante dice que en Hopi no hay metáforas, el lenguaje es preciso dentro de su campo de acción... Sin embargo creo que aunque un Hopi considerara incorrecta la oración "estuvimos diez días" no le resultaría incomprehensible, pero si sí, la superioridad del SAE es evidente, nosotros sí podemos explicarnos (con metáforas y todo) mutuamente el funcionamiento de la lengua Hopi, mientras que ellos no pueden abstraer lo que nosotros queremos decir.

En realidad el ensallo no trataba de si una lengua es superior a otra, sino de cómo una lengua se modela a partir de un entorno, y de cómo sirve para que los miembros de una comunidad piensen en ese entorno y actúen sobre del.

30 de enero de 2010

Porqué el opensource no agarra la onda (12 de 12)

Esa situación peligrosa es exactamente la que tenemos. La mayoría de las personas relacionadas con el software libre, especialmente las que lo distribuyen, hablan poco de la libertad; normalmente porque buscan ser «más atractivos para las empresas». Casi todas las distribuciones del sistema operativo GNU/Linux agregan paquetes privativos al sistema libre básico, e invitan a los usuarios a considerar esto una ventaja, en lugar de un defecto.

Extensiones de software privativas y distribuciones de GNU/Linux parcialmente no-libres encuentran terrenos fértiles porque gran parte de nuestra comunidad no insiste en la libertad de su software. Esta no es una coincidencia. La mayor parte de usuarios de GNU/Linux llegaron al sistema por el discurso del «código abierto», el cual no menciona a la libertad como una meta. Las prácticas que no sostienen a la libertad y las palabras que no hablan de la libertad van de la mano, promoviéndose entre sí. Para superar ésta tendencia necesitamos hablar más de libertad, no menos.

Conclusión

Mientras los promotores del código abierto atraen a nuevos usuarios a nuestra comunidad; nosotros, los activistas del software libre, tenemos que esforzarnos en la tarea de llevar el asunto de la libertad a su atención. Tenemos que decir «¡Es software libre y te da libertad!» más y más fuerte que nunca. Cada vez que dice «software libre» en lugar de «código abierto», ayuda a nuestra campaña.

Notas al pie

Joe Barr escribió un artículo en inglés de título "Vive y deja licenciar" que muestra su perspectiva respecto a este tema.

El documento en inglés de Lakhani y Wolf sobre la motivación de los programadores de software libre asegura que una porción considerable está motivada por la opinión de que el software debería ser libre. Esto a pesar del hecho de que encuestaron a los desarrolladores de SourceForge, un sitio que no considera que éste sea un asunto ético.

29 de enero de 2010

Hay de noviazgos a noviazgos

Justo después del cuestionario anti-matrimonioyadopción-gay se me acercó otra persona, esta sin uniforme partidista, promoviendo una campaña de "noviazgo libre de violencia" del IMJuve. En este caso no interactuaron conmigo ni me preguntaron nada ni me trataron de convencer de nada: sólo me regalaron una bolsita con un corazoncito promocional de hule tampografiado, un condón corriente marca possess y dos pulceritas bastante jotas, además de cuatro folletos "informativos". No sé si estén relacionadas la campaña reaccionaria panista y la campaña "antiviolencia en el noviazgo" del Instituto Mexicano de la Juventud, supongo que sí porque he sabido que familiares de la dirigente de AN en el Defe se han beneficiado de jugosos contratos con dicha institución juvenil, por lo que sospecho de ellos y definitivamente no usaré el condón que me regalaron, no vaya a ser que vengan defectuosos o rotos por default para que lleguen a este mundo los hijos que diosito mande...

En sí el tema y objetivo de la campaña: "Yo vivo un noviazgo libre de violencia" es algo que apruebo por completo. Pero creo que para cuando los chavos llegan a edad de noviazgo, si en sus casas han visto violencia cotidianamente, la tendencia será que apliquen lo observado y también sean violentos. Creo que para ser efectiva esta campaña debería ir acompañada de otras de: matrimonio libre de violencia, crianza de hijos libre de violencia, cuidado de los ancianos libre de violencia, comportamiento urbano y vehicular libre de violencia, trato a las mascotas libre de violencia, etc. Ojalá fuera algo integral y generalizado, y no solamente una campaña para un pequeño sector de la sociedad, que son los ciudadanos (y ciudadanas :-P) recientemente en edad de merecer.

28 de enero de 2010

De matrimonios gays

El viernes pasado fui a la farmacia por una medicina de Loana y mientras me atendían me abordó una gordita fachuda con una camiseta que decía PAN por todos lados y me solicitó responder una encuesta de tan sólo tres preguntas: 1. ¿Está usted de acuerdo con que los homosexuales puedan casarse? (Respondí que sí), 2. ¿Está usted de acuerdo con que las parejas de homosexuales puedan adoptar? (Respondí que sí), 3. ¿Cree usted que los niños adoptados por homosexuales puedan ser víctimas de discriminación por parte de sus compañeros de escuela? Y aquí se notó lo amañada de esta encuesta, porque respondí que no iban a ser víctimas de más discriminación que si fueran niños obesos, o sudorosos, o chaparros, o morenos, o con rasgos ligeramente diferentes (ojos rasgados o saltones, nariz chata), etc. ¿Eso quiere decir que sí cree usted que serán víctimas de discriminación?, me preguntó nuevamente la encuestadora, "Pues sí"... La verdad es que yo estaba tratando de ser sincero, pero en retrospectiva y dado lo mañoso de esa pregunta hubiera podido responder que no tranquilamente y sin sentirme deshonesto. Pero explicaré más a detalle mi postura a continuación.

Respecto de la pregunta 1 creo que cuando dos o más personas libres, mayores de edad, y con todas sus capacidades mentales, se aman y/o desean y quieren vivir juntas, no se les debe impedir desde fuera prácticamente nada entre ellas. Ellas sabrán regular sus apetitos y concesiones, aprenderán a pedir, a dar y a recibir según mejor les convenga para mejorar su unión y la calidad de su convivencia, o de lo contrario fracasarán como grupo o pareja y se separarán. El que las uniones entre personas del mismo sexo puedan registrarse ante un juez y las partes contratantes adquieran derechos y obligaciones frente a la ley y la sociedad, me parece perfecto y adecuado. El que no esté contemplado en la constitución no impide que la convivencia gay se dé de facto, y si algo tan importante como la construcción de una unidad de apoyo mutuo se da en la sociedad, esta a su vez debería reconocerlo y legitimarlo jurídicamente.

Respecto de la pregunta 2, una mujer puede parir a un bebé tras de nueve meses de gestación después de que un óvulo fecundado por un espermatozoide se implanta en la pared de su útero. Hasta ahí todo bien, un hombre produce espermatozoides y una mujer produce óvulos, la fecundación sucede normalmente debido a una relación íntima heterosexual (pero también puede ser in vitro), y luego de gestado nace el cachorro humano. Ok, pero sucede también que en muchos casos la pareja que se reprodujo no es apta para criar al bebé y lo abandonan, o lo entregan a la abuela, o lo someten al estress producido por su incapacidad para criarlo, o simplemente mueren y lo dejan huerfano.

Entiendo que lo mejor para un niño sea observar un rol materno y otro paterno, y que la primera y mejor opción sería que a los niños los criara una pareja heterosexual apta y entendida en la crianza de bebés. Pero después de esa ideal primer opción, debe haber cabida para otras posibilidades quizá no tan óptimas pero mejores que la orfandad y la explotación laboral callejera. Si a mí me preguntaran que si me muero y se muere mi musa, cuál me gustaría que fuera el paradero de Loana, probablemente buscaría que la cuidaran sus abuelos y tíos, pero si por ejemplo, por algún cataclismo estilo Haití todos sus familiares fallecieramos, preferiría que la adoptara una pareja homosexual estable y cariñosa a que anduviera vendiendo chicles en los semáforos y durmiendo en una alcantarilla junto con una nada higiénica bandita de piojosos, o a que viviera en un orfelinato del DIF, o incluso a que la adoptara una pareja heterosexual pero conflictiva, distante y disfuncional.

La pregunta 3 es una estupidez. Los niños de primaria y secundaria son super crueles, es más, son profesionalmente crueles, y cualquier cosa que encuentren para reirse del prójimo y humillarlo y/o segregarlo (e impedir así que compita por un lugar en su grupito de amigos) será usado. Claro, un niño con dos papás o dos mamás podría ser objeto de burlas y discriminación por aquello que los otros niños escuchan de sus papás y sus mayores, así como de los medios masivos de (des)información y de algunos profesores, respecto a que la homosexualidad es algo reprobable y retorcido. Si algún día la situación se normalizara, y los medios y los mayores y algunos de los profesores dejaran de hablar despectivamente de aquellos que no son como lo dicta el modelo estándar, es decir que si fueran menos cobardes u homofóbicos, y en lugar de humillar a fulano y a zutano porque son gays los trataran con el respeto que se merece cualquier ser humano, quizá (aunque bien podría ser que no) los niños seguirían ese ejemplo. Pero la misma situación y discriminación se da por culpa de las campañas contra los gordos, contra los miopes que usan lentes, contra los feos, contra los nerds, etc.

Así que creo que en lugar de intentar prevenir una situación por la que podrían discriminar a algún pequeño que ya de por sí la sociedad discrimina por huérfano, sería mejor que los padres adoptivos le enseñaran al niño a lidiar con la estupidez de quienes discriminan, a conocerse y valorarse a sí mismo, y a tener confianza en sus propias capacidades, habilidades y preferencias.

27 de enero de 2010

Apologismo avatero

Finalmente vi Ávatar, pirata, en casa, y por partes, porque hay que atender a la implacable y hermosa Loana. Mientras tanto estuve oyendo y leyendo críticas sobre dicha peli, que cuestionaban: 1. Lo trillado de la trama: es un Pocahontas, un Danza con lobos, un Ferngully, etc; 2. Lo malo de la trama y de los personajes; 3. La contradicción (algunos incluso dijeron hipocresía) entre el tema new-age ambientaloso y que sea la película más cara de la historia, hecha con la tecnología de animación por computadora más avanzada del momento.

En realidad la tercera no es una crítica a la película, sino a ese plantearse proteger al medio ambiente por encima de los avances tecnológicos alcanzados y de la extracción de recursos necesarios para el estilo de vida actual de la clase media-alta. Me parece que quienes acusan así a Ávatar sólo están expresando su miedo a una sociedad que les impidiera tantos lujos usando al medio ambiente como razón (ellos dirían "pretexto") para limitarlos. Esta malísima argumentación se escucha en los medios masivos y mucha gente toma a esa opinión torcida como una crítica válida respecto de la producción de James Cameron (J.C.). Pretender congruencia entre el mensaje emitido y el modo de producción no es una crítica válida al mensaje en sí, ni a la calidad, ni a nada, sólo es una pataleta timorata.

Los que critican lo choteado parecen olvidar que, por ejemplo, Romeo y Julieta no era original cuando W.S. la sacó, de hecho varias de las obras de Shakespeare ya circulaban por europa desde dos siglos antes de que el más famoso bardo inglés las retomara, editara y las hiciera suyas. La historia de dos jóvenes amantes pero de familias enemigas era un tema de canciones y cuentos desde mucho antes de que se volvieran Romeo y Julieta de Verona con un final que más trágico imposible. Finalmente, el remake hecho por Shakespeare fue el mejor de todos, fue el que concretó de la mejor manera ese cuento, y por eso es un clásico y ha sobrevivido hasta nuestros días. La onda aquí no es si Ávatar es igual en su trama que otras historias previas, sino qué tan bien le sale a J.C. esta instancia desa vieja historia.

Ahora bien, con respecto a lo malo de la historia en sí, pues sí, la trama es mala, los personajes nav'i son ñoños y simplones ('el buen salvaje'), muchos de los eventos son predecibles, el discurso del nativo bueno que tiene una conexión superior con su entorno es ingenua, plantea un clan de santos según ciertos estándares y criterios, etc, pero a mí me parece que J.C. tomó un tema y lo desarrolló lo mejor que pudo, sacándole el mayor jugo posible a este ya de por sí pinchurriento cuento. Si luego resulta que en el futuro queda como un ejemplo o parteaguas, si dentro de 500 años la gente todavía compra o adquiere alguna copia de Ávatar para verla en la comodidad de su casa, son cosas que sólo con el tiempo se sabrán. De cualquier forma nadie puede decirme que Romeo y Julieta es una buena trama o historia per se.

26 de enero de 2010

Parecon - Parte 1 (34 de 48)

El asunto está así: mientras nuestra moral nos lleva a querer remunerar las labores de acuerdo al esfuerzo y al sacrificio y no al verdadero valor de los resultados laborales, en la otra cara de la moneda distributiva, queremos usar el verdadero valor del producto para decidir cuanto trabajo debe ser asignado a las distintas tareas. Por ejemplo, no queremos valorar más algo y por lo tanto poner más recursos en ello sólo porque se necesita más esfuerzo para producirlo. En lugar de eso, sólo queremos producir más de algo si el valor del producto para la gente de hecho lo justifica. Así que supongamos que pagamos el trabajo de acuerdo al esfuerzo y al sacrificio en una economía guiada por el mercado aunque algo distinta. El resultado será que los mercados operarán como sí el valor del producto trabajado fuera medido en gran parte por el esfuerzo y el sacrificio que fueron dedicados en su producción, pero esto a su vez reduce la atención al impacto del producto en quienes lo reciben. En otras palabras, mientras que no queremos pagarle al cirujano de acuerdo al valor social de la cirugía por razones morales que tienen que ver con lo que creemos que las personas deberían ganar, tampoco queremos decir que el valor de la cirugía debería ser determinado solamente por el esfuerzo y el sacrificio involucrados en ella. En cambio, el valor de la cirugía depende mucho de los beneficios que confiere. Un buen sistema de distribución tiene que remunerar de acuerdo con nuestros valores preferidos de esfuerzo y sacrificio, por supuesto, pero también debe distribuir según todos los verdaderos costos y beneficios sociales. Puesto que en un sistema de mercado los costos del trabajo forman una porción sustancial de los costos totales de producción de la mayoría de los bienes y servicios, si los sueldos se hacen justos por la fuerza, con los mercados esto distorsionaría la evaluación de los productos de dicho trabajo, causando que toda la estructura de precios y el sistema de precios de la economía se desvíe sustancialmente de reflejar los costos y beneficios verdaderos.

El sistema adaptado tendría entonces productos evaluados de acuerdo a lo que ha sido pagado a la fuerza laboral por sus esfuerzos y sacrificios pero no de acuerdo a la medida en que los productos son deseados por sus consumidores. Usando la terminología de los economistas: en un sistema de mercado con salarios guiados por el esfuerzo, los bienes hechos directa o indirectamente por trabajo cuyo sueldo por esfuerzo fuera más alto que su producto marginal de las utilidades se venderían a precios más altos que sus costos reales, mientras que los bienes hechos directa o indirectamente por trabajo cuyo sueldo por esfuerzo fuera menor que su producto marginal de las utilidades se venderían a precios más bajos que sus costos reales. Puesto que los precios en una economía de mercado ayudan a determinar no sólo lo que los trabajadores reciben de sueldo sino también cuantos de qué artículos son producidos, cualquier intento para hacer que los salarios fueran más equitativos mientras que se conservaran los intercambios de mercado debería causar un desperdicio de recursos productivos escasos.

Serán producidos más de algunos artículos y menos de otros de lo que dictarían las evaluaciones apropiadas de sus beneficios y costos sociales. En otras palabras, si las dejamos actuar con sus propios medios, las economías de mercado distribuirán las cargas y los beneficios de las labores sociales injustamente porque los trabajadores serán recompensados de acuerdo al valor mercantil de sus contribuciones en lugar de que sea de acuerdo a su esfuerzo y sacrificio personal. Pero si corrigiéramos este problema imponiendo sueldos que estén mejor relacionados con el esfuerzo y el sacrificio verdaderos, entonces la economía de mercado adaptada evaluará mal los productos y distribuirá erradamente los recursos productivos, incluso más que si fuera de otro modo.

Adicionalmente, ¿porqué no iban a traducir los económicamente aventajados dentro de una economía de mercado sus ventajas de recursos y tiempo libre en poder político desproporcionado con el cual defender las tarifas salariales del mercado en contra de sus críticos? ¿Porqué no iban a usar su desproporcionado poder político para obstruir intentos de corregir las desigualdades de los sueldos y salarios? Por supuesto, la respuesta que que los aventajados tomarán estos dos caminos, y de forma muy efectiva, como hemos visto a lo largo de la historia.

Es más, las personas tienden naturalmente a racionalizar su comportamiento de manera que puedan funcionar efectivamente y respetarse a sí mismos en el proceso. La lógica del mercado laboral es: aquel o aquella que contribuya más obtiene más. Cuando las personas participan en el mercado laboral, para poder seguir adelante deben defender sus derechos a un salario con base en sus resultados. La lógica de redistribuir los ingresos para alcanzar sueldos más equitativos, sin embargo, es contraria a recompensar el producto. Entonces la participación en los mercados (con y sin propiedad privada) no sólo no conduce a las personas a ver la lógica moral de la redistribución, sino que los inclina a favorecer el argumento de que cada quien reciba lo que puso, y por lo tanto la redistribución es injusta. La participación en los mercados empodera a quienes que se oponen a esquemas redistributivos, y bloquea intelectual y psicológicamente a aquellos que se benefician de ellos.